sábado, 29 de marzo de 2025

CFCT | APRENDIENDO Y DESARROLLANDO MI SER COMPASIVO


💯Curso de Formación Continua en Tanatología
▶Tema: APRENDIENDO Y DESARROLLANDO MI SER COMPASIVO 🦋
👩‍🏫Impartido por el: Dr. Felipe Martínez Arronte
📅Fecha: Sábado 26 de abril de 2025
⏰Horarios: De: 9:00 a 14:00 Hrs.
💻Modalidad: En vivo por ZOOM
💲Cuota de Recuperación: $300 MXN
📑 Incluye constancia digital.

👩‍👩‍👧‍👧DIRIGIDO A: Todas las personas (familiares y cuidadores), tanatólogos y profesionales de la salud.

🎯 OBJETIVOS:

Identificar la Compasión como una herramienta que prepara para la propia muerte y la de quien se acompaña.
Reconocer la Compasión como esencial para acompañar en el sufrimiento.

📑 PROGRAMA PRELIMINAR:

9:00 Introducción al tema. Conceptos.
9:30 Componentes de la Compasión:
▫ Percepción del sufrimiento
▫ Resonancia empática
▫ Motivación compasiva
▫ Desgaste empático
▫ Satisfacción compasiva
▫ Dinámica: Acción compasiva
11:30 Receso
12:00 Los flujos de la Compasión:
▫ Autocompasión
▫ Dinámica
▫ Conclusiones
14:00 Finaliza.

> Mayores informes e inscripciones:
👉 http://bit.ly/cfctana

74 asistentes


Reseña del Curso: "Aprendiendo y Desarrollando mi Ser Compasivo"

Introducción: La Asociación Mexicana de Tanatología, A.C., se complace en presentar una reseña del curso de formación continua "Aprendiendo y Desarrollando mi Ser Compasivo", impartido por el Dr. Felipe Martínez Arronte, presidente de nuestra asociación. Este curso es fundamental en el campo de la tanatología, pues busca abordar la importancia de la compasión en el acompañamiento del sufrimiento, un aspecto crucial en el proceso del morir. Dirigido a un público diverso que incluye profesionales de la salud, voluntarios y familiares cuidadores, el programa resalta que la compasión, reconocida como una cualidad distintiva de la mente humana desde hace más de 3000 años, ha recibido una atención renovada en las últimas tres décadas por su profundo impacto en el bienestar mental y social.

Contenido del curso: El Dr. Martínez Arronte guía a los participantes a través de un profundo análisis de la compasión, definiéndola como una destreza que puede potencializarse con dedicación y práctica, comparable al arte de tocar un instrumento musical. Se explora una definición clave: la compasión es la sensibilidad al sufrimiento propio y de los demás, unida a la motivación de aliviarlo y prevenirlo. A lo largo del curso, se enfatiza la distinción entre la amabilidad, considerada un paso inicial y superficial, y la compasión, que implica una profundidad mayor.

El programa se estructura en torno a los tres componentes esenciales de la compasión, basados en el modelo de Paul Gilbert y otros autores:

  • Percepción del sufrimiento: Este primer paso crucial implica darse cuenta de que el sufrimiento está presente y desarrollar una atención plena a la experiencia interna y a la interacción con los demás.
  • Resonancia empática: Se refiere a ser "tocado por el sufrimiento que percibimos". El curso subraya que la empatía no es innata, sino una habilidad que se aprende y se desarrolla con esfuerzo, implicando el involucramiento con el otro sin caer en el sobreinvolucramiento. Se identifica la indiferencia como el mayor obstáculo a la compasión, alimentada por la deshumanización y la "callosidad del corazón". Un aspecto fundamental para superar esto es el reconocimiento de nuestra humanidad compartida.
  • Motivación compasiva: Es el deseo genuino de aportar alivio al sufrimiento que se ha percibido y con el cual se ha resonado. Este componente se divide en la intención (el deseo de que el sufrimiento cese) y la determinación de actuar (hacer algo al respecto). El curso recalca que no actuar sobre la intención puede llevar a la frustración e impotencia.

Adicionalmente, el curso introduce la bondad como un acto de generosidad que se ofrece sin esperar nada a cambio, considerándola una "bondad básica" más profunda que la amabilidad. Se exploran los pilares de la espiritualidad, destacando las conexiones con uno mismo, el entorno, otras personas y la naturaleza, y cómo la compasión ayuda a desarrollar felicidad y significado.

Metodología: La metodología del curso es altamente interactiva y vivencial, comenzando con preguntas de reflexión personal para que los participantes exploren sus propias experiencias de acompañamiento en el sufrimiento. Se fomenta activamente el desarrollo de una "mente compasiva", que orienta motivos, emociones y pensamientos hacia el bienestar propio y ajeno.

Un pilar metodológico es la práctica de la meditación y el mindfulness (atención plena). Se enseña cómo aquietar la mente y cómo esta práctica es esencial para afinar la atención al sufrimiento y estar plenamente presente. Aunque el mindfulness no genera compasión por sí mismo, es un componente necesario que facilita la conexión con la realidad del sufrimiento.

El curso invita a los participantes a la cultivación intencional y explícita de la compasión a través de la elección y práctica diaria de una acción compasiva durante una semana, promoviendo la autoevaluación. Se profundiza en los "tres flujos de la compasión": ofrecer compasión a otros, recibir compasión de otros y ofrecer compasión a uno mismo. La metodología busca que los participantes identifiquen y equilibren estos flujos, reconociendo la importancia del autocuidado y la autocompasión para prevenir el agotamiento.

Beneficios: La participación en el curso "Aprendiendo y Desarrollando mi Ser Compasivo" ofrece una amplia gama de beneficios para los asistentes, impactando tanto a quienes brindan el acompañamiento como a quienes lo reciben:

  • Mejora integral del bienestar: La compasión genera un efecto positivo en el cuerpo y la mente, mejorando el estado de ánimo y la autoestima, aliviando la ansiedad y el estrés, y fortaleciendo el sistema inmunológico.
  • Satisfacción compasiva: Las conductas compasivas activan los circuitos del placer en el cerebro, lo que se ha denominado "satisfacción compasiva" o el "brillo cálido de la compasión".
  • Desarrollo de actitudes constructivas: Se fomenta la generación de estados mentales como el coraje compasivo, que empodera a los individuos para actuar en beneficio del alivio del sufrimiento, tanto físico como emocional, en los demás.
  • Resiliencia y prevención del agotamiento: El cultivo de la compasión actúa como un escudo protector frente a la fatiga empática y el burnout, convirtiéndose en un factor de resiliencia en el acompañamiento.
  • Fortalecimiento del autocuidado: Se promueve la autocompasión, la capacidad de relacionarse con el propio sufrimiento con empatía y cuidado, lo cual es fundamental para poder ofrecer un acompañamiento sostenible a los demás.
  • Creación de culturas compasivas: Al fluir la compasión en sus tres direcciones (hacia otros, de otros y hacia uno mismo), se contribuye a la construcción de culturas y microculturas más compasivas y seguras.

Conclusión: El curso "Aprendiendo y Desarrollando mi Ser Compasivo" es una aportación invaluable para quienes transitan el complejo camino de la tanatología y el acompañamiento humano. Al proporcionar un marco conceptual sólido y herramientas prácticas para cultivar la compasión de manera intencional, el Dr. Martínez Arronte y la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C., nos invitan a reflexionar sobre la importancia de nuestra propia vulnerabilidad y la de los demás. La meta es clara: transformar aquello que es difícil en algo significativo a través de acciones compasivas, ya sean grandes o pequeños gestos cotidianos. Al enfatizar que "la compasión nos hace bien" a quien la recibe y a quien la da, y al recordar el legado de figuras como Dame Cicely Saunders, quien afirmó que "tu vida cuenta, tu vida vale hasta el último segundo", el curso impulsa a los participantes a "hacer viral la compasión" y a edificar un mundo donde la paz, la calma y la conexión prevalezcan, incluso ante el sufrimiento.

 

miércoles, 12 de marzo de 2025

Sesión Académica: El bebé que ame y no pude arrullar

 


194 asistentes en Zoom + 41 en Facebook

La reciente sesión académica de la Asociación Mexicana de Tanatología abordó el complejo y sensible tema del duelo por la pérdida de un bebé, especialmente en el contexto del aborto. La ponencia destacó la grandeza, pureza y belleza de los bebés, considerándolos "mensajeros y testigos" que enseñan paz, ternura y sencillez, así como orden y disciplina. Subrayó que el deseo profundo de los padres es arrullar, acariciar y sentir a su bebé, y que esta experiencia, aunque exigente, se disfruta y compensa los esfuerzos.

La sesión enfatizó que la intensidad del dolor y el grado de duelo por la pérdida de un bebé siempre estarán en función del apego, el amor y el deseo que se tenía por él, incluso desde antes de la concepción. Un aborto es descrito como un golpe emocional formidable que deja en la mujer una profunda sensación de vacío, tanto físico como emocional, alterando su identidad.

Se señalaron diversos factores y circunstancias que pueden intensificar el dolor del aborto, convirtiendo la herida en algo multidimensional que afecta la mente y el corazón:

  • Violencia intrafamiliar: Vivir en un ambiente de golpes, gritos y amenazas.
  • Críticas y culpas externas: La mujer embarazada es señalada o criticada, y si sufre un aborto, la culpan por no haberse cuidado o por haber tomado decisiones "incorrectas".
  • Esperas prolongadas y errores médicos en hospitales: Largas esperas, diagnósticos erróneos, mal manejo hospitalario o falta de tacto por parte del personal médico.
  • Infidelidad de la pareja: La situación se agrava si la pareja es infiel durante el embarazo.
  • Muerte fetal intrauterina: Inducir el parto de un bebé que ya ha fallecido, especialmente si el embarazo estaba avanzado (6 a 9 meses), es extremadamente doloroso.
  • Ambientes hospitalarios insensibles: Alojar a mujeres que han abortado junto con madres que acaban de dar a luz y están amamantando a sus bebés sanos, lo cual se convierte en una "sala de tortura".
  • Abuso sexual en el hospital: Casos de abuso a mujeres anestesiadas o inconscientes.
  • Pérdida de uno o ambos gemelos: En embarazos múltiples, la pérdida de uno o de ambos bebés en diferentes etapas del embarazo.
  • Falta de ritos funerarios o acceso a los restos: No poder realizar honras fúnebres o no tener acceso al cuerpo del bebé, especialmente si es un embrión pequeño que a menudo es tratado como "desecho patológico". Se subrayó que el derecho a exigir los restos fetales es un desafío por cuestiones legales y políticas hospitalarias.
  • Intentos malinterpretados de ayuda por parte de la familia: Ocultar o retirar objetos del bebé (muebles, ropa, juguetes) de la habitación para "evitar el dolor", lo cual es un grave error que complica y "atora" el duelo.
  • Embarazos adolescentes: Reacciones negativas de la familia (rechazo, golpes, abandono), rechazo de compañeros, abandono de estudios o trabajo, y pensamientos suicidas, especialmente si hay violencia intrafamiliar, drogas o alcoholismo.
  • Falta de empatía y apoyo del entorno: La ausencia de conexión, comprensión, cariño y lágrimas compartidas por parte de familiares y amigos, lo que a menudo lleva a los padres a vivir el duelo en soledad.
  • Pareja no empática: Cuando el padre del bebé no brinda apoyo emocional, se enfoca solo en trámites y huye, esto agrava el sufrimiento de la mujer.
  • Abortos anteriores: Tener abortos previos intensifica la propensión a un síndrome post-aborto más fuerte y prolongado, convirtiéndose en "un trauma sobre trauma".

El concepto de Síndrome Post-Aborto fue mencionado, aunque no es reconocido por todos, incluso en manuales psiquiátricos como el DSM-5, debido a consideraciones "políticamente correctas". Sin embargo, la realidad muestra que genera profundo dolor y duelo.

Los síntomas emocionales y psicológicos que pueden presentarse incluyen: angustia, estrés, culpa (verdadera y falsa), insomnio, calambres, sangrados, miedo, pesadillas, vergüenza, fatiga, dolores de cabeza, tristeza, ansiedad y pensamientos suicidas. A nivel cognitivo, puede haber shock, fallas de memoria, dificultad para concentrarse y recuerdos frecuentes, intrusivos e involuntarios (flashbacks) que se disparan por conectores como ver una bata blanca, oler alcohol o escuchar el llanto de un bebé. Muchas mujeres que abortan no toleran oír bebés llorar o reír, ni interactuar con bebés sanos.

Se señalaron los derechos de la mujer y el padre que han sufrido un aborto: expresar su dolor, compartirlo, conocer las consecuencias médicas del aborto, decidir qué hacer con las pertenencias del bebé o sus restos (si están disponibles), sonreír y recordarlo en fechas especiales, tener momentos de intimidad para compartir el dolor, darle un nombre al bebé, y darle sepultura o cremación.

En cuanto a las estrategias para sanar y transitar el duelo, se propusieron diversas tareas y rituales:

  • Empatía, amor y comprensión: Estar presente, en silencio, y ofrecer apoyo incondicional. Las lágrimas son vistas como una expresión de amor y una medicina para el corazón herido.
  • Rituales de despedida: Desde ceremonias con globos, vestirse de blanco, sembrar flores o un árbol, hasta poner una placa conmemorativa.
  • Atención al duelo de hermanos y abuelos: Es crucial cuidar cómo se atiende el duelo de los hermanos del bebé fallecido, quienes también experimentan apego e ilusión. Se sugieren actividades como hacer cartas, dibujos, pinturas, o entregar regalos a otros bebés en nombre del que partió.
  • Nombrar al bebé: Ponerle un nombre al bebé, incluso si fue un embrión de pocas semanas, ayuda a los padres a reconocerse como madre y padre y a transitar mejor el duelo.
  • Expresión creativa: Escribir cartas y dibujos al bebé, componer y cantar arrullos, y acunar simbólicamente al bebé.
  • Creación de documentos conmemorativos: Elaborar "certificados de vida" y "certificados de angelito" con diseños creativos y detalles familiares para honrar la existencia del bebé.
  • Diario del bebé y álbum de recuerdos: Expresar amor y recuerdos del embarazo, o crear un álbum con fotos de ropita o ultrasonidos. Es fundamental respetar si los padres no desean realizar estas actividades.
  • Conexión espiritual: Para quienes tienen fe, la creencia en el cielo o en un creador puede ser un gran consuelo, respetando los tiempos y creencias de cada persona.
  • Intimidad de pareja: Crear espacios de recogimiento, amor, caricias, llanto, silencio y descanso para la pareja, fomentando una comunicación empática y la expresión libre de emociones.
  • El ritual del "lavado de pies": Un acto simbólico de profundo amor, respeto y desagravio, donde un familiar o la pareja puede lavar los pies de la mujer, pidiendo perdón por los agravios sufridos (maltrato hospitalario, diagnósticos erróneos, abuso, o cualquier situación que haya intensificado el dolor). Este acto puede restaurar relaciones y sanar heridas profundas.
  • Trabajar el autoperdón: Es fundamental que la mujer y el hombre trabajen el autoperdón, especialmente si sienten culpa por acciones pasadas (conductas de riesgo, rechazo inicial del embarazo o sexo del bebé).
  • Participar en grupos de autoayuda: Encontrar consuelo y validación al compartir experiencias con personas que han vivido duelos similares.
  • Reconexión con el bebé: Realizar rituales que permitan una reconexión emocional y espiritual con el bebé.
  • Apoyar a otras mujeres: Canalizar el propio duelo hacia el amor y la misericordia, ayudando a otras mujeres que han perdido bebés, es una formidable medicina para sanar.
  • Escuchar sin juzgar: Validar las emociones de la mujer y apoyarla en sus tareas cotidianas.

El ponente también destacó que los abortos provocados, a menudo, también generan duelos muy fuertes y profundos, incluso en países desarrollados, y están asociados a casos de suicidio, drogadicción y problemas de salud mental. Se hizo un llamado a ser pacientes, amorosos y misericordiosos con estas mujeres, reconociendo que pudieron haber tomado la decisión por miedo, confusión, presión o desinformación.

Durante la sesión de preguntas y respuestas, se reforzaron varios puntos importantes:

  • La preocupación por la legalización del aborto y sus graves consecuencias psicopatológicas para las mujeres, parejas y familias, resaltando la necesidad de reconocer que un aborto es "sinónimo de asesinato". Se expresó preocupación por la expansión de estas leyes y la falta de consideración del impacto emocional.
  • La necesidad de educación psicoeducativa y sexual basada en la verdad, mostrando la realidad del aborto (imágenes de procedimientos) y los descubrimientos médicos sobre el desarrollo del embrión y su ADN único, para que los jóvenes tomen decisiones informadas.
  • Testimonios de mujeres que, incluso habiendo abortado por decisión propia, terminan atormentadas por la culpa y el dolor años después, llegando al mismo punto de sufrimiento que aquellas que lo sufrieron involuntariamente. Esto subraya la universalidad del dolor del aborto, independientemente de la causa.
  • Experiencias personales dolorosas de negligencia médica y falta de empatía en hospitales, donde el personal minimiza la importancia del bebé para la madre, incluso después de un parto complicado.
  • La idea de que el feminismo y sus ideales pueden generar un "duelo desautorizado" al no permitir a las mujeres expresar libremente el dolor o la culpa que sienten después de un aborto voluntario.
  • La necesidad de humanizar el tema del aborto, trabajando con el dolor presente desde la compasión y la empatía, sin juicio, y buscando ayudar y acompañar a las personas en sus procesos, independientemente de las circunstancias que llevaron a la decisión.
  • La dificultad de difundir información que contravenga las narrativas dominantes en redes sociales.

En resumen, la sesión fue un llamado a la empatía, la comprensión profunda y el acompañamiento amoroso para las personas que experimentan el duelo por la pérdida de un bebé, reconociendo la magnitud del dolor y la necesidad de herramientas que promuevan la sanación, incluso en los casos de abortos voluntarios.


Acompañamiento espiritual en el duelo

 




Asistencia: 
363 + 48 
411 asistentes

Estimados miembros y colegas de la Asociación Mexicana de Tanatología (AMTAC),

Es un placer presentar un resumen de nuestra reciente Sesión Académica del mes de marzo, que contó con la destacada participación de la Maestra Angelina del Carmen Pacheco de Barreiro, socia fundadora de la AMT desde 1988 y reconocida experta en tanatología. La maestra Pacheco, con su vasta experiencia clínica y académica, nos guio a través de una profunda reflexión sobre el acompañamiento espiritual en el duelo, resaltando su importancia como una herramienta esencial no solo para nuestra labor tanatológica, sino para la vida misma.

La sesión comenzó con una confrontación de las dos fuerzas fundamentales que rigen nuestra existencia: Tánatos, el impulso hacia la muerte, que se manifiesta en la violencia, la injusticia y el sentimiento de miedo o inseguridad en nuestra "cultura de muerte", y Eros, el impulso hacia la vida, que nos dirige hacia el crecimiento, la fortaleza y la esperanza. En este contexto, la maestra Pacheco hizo referencia a la encíclica "Dilexit nos" del Papa Francisco, donde se describe un "mundo líquido y fragmentado". En este mundo, el individualismo y el consumismo deshumanizan a las personas, amenazando la unidad y el sentido.

Frente a esta realidad, la invitación central de la ponencia fue "volver al corazón como fuente de unidad y sentido". El corazón es presentado como el centro de las emociones, el afecto y el amor; un templo interior donde reside la intuición y la sabiduría; y el lugar donde emociones, pensamientos y sentimientos se unen, impulsándonos hacia la vida. La Maestra Pacheco citó al filósofo Lin Yutan, quien dijo: "Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite o el espejo que la refleja", un principio que resuena profundamente en el quehacer tanatológico.

El duelo, un tema central en tanatología, fue abordado desde la perspectiva de que "las pérdidas son un tema cotidiano" y que la tanatología persigue "construir la luz desde la pérdida". Se recordó la definición de Bowlby sobre el duelo como procesos psicológicos conscientes e inconscientes, a los cuales la ponente añadió la dimensión de los procesos espirituales. Las tareas del duelo de Worden (aceptar la realidad de la pérdida, trabajar las emociones y el dolor, adaptarse a un medio sin el ser querido, recolocar emocionalmente al fallecido y seguir viviendo) fueron mencionadas como un camino hacia la aceptación.

Un punto crucial fue el papel del profesional en tanatología. La capacidad de sanar del paciente depende en gran medida de la madurez y experiencia del tanatólogo. Se enfatizó la necesidad de que los profesionales cuenten con un proceso psicoterapéutico propio y supervisión, ya que "nadie puede acompañar a otro más allá de donde uno mismo ha llegado" y es fundamental tener elaboradas las propias pérdidas para no proyectar en el paciente.

El acompañamiento espiritual se define por la constancia y presencia del tanatólogo, la sintonía con el sufrimiento del paciente, la empatía y la compasión, reconociendo la vulnerabilidad compartida. Implica alinearse con la experiencia de vida del paciente, pues "nadie sabe más del paciente que él mismo". La energía vital, la paz interior y la comprensión espiritual son elementos clave a observar en el paciente y en uno mismo.

La espiritualidad fue definida etimológicamente desde el latín spiritus (aliento, respiro) y el griego pneuma (aliento vital), entendiéndola como energía, dinamismo e impulso de vida que nos mueve a seguir adelante, a construir significados y a ascender en todas direcciones. Se trata de un "encuentro personal" (conmigo y contigo) que abre todas las posibilidades para resolver el duelo, viendo la historia completa. Es un "terreno espiritual" intrínseco y dinámico de la humanidad, que constituye el hilo conductor y eje integrador de nuestro ser, influyendo en nuestro pensar, sentir, relacionarnos y actuar. La espiritualidad se expresa a través de creencias, valores, tradiciones y prácticas, incluyendo rituales que "liberan el alma y acarician el corazón para curar heridas".

Gracias a la espiritualidad, el proceso de duelo puede vivirse "con el menor dolor posible y en el menor tiempo posible", ya que "la espiritualidad cambia la realidad". A menudo, "toda pérdida trae una ganancia mayor", una perspectiva que se revela al integrar la pérdida en la historia vital completa del individuo. La espiritualidad también nos conecta con la naturaleza, con lo significativo y lo sagrado, y con un Dios personal para quienes lo tienen.

El cuidado espiritual es, según Pablo de Ors, "atención y amor", un "cultivo de la mirada al yo y al tú". Donde se pone la atención, se pone la energía. La espiritualidad se manifiesta en conductas concretas que dan frutos de armonía y compasión, iluminando la vida y dándole dirección. Es un cultivo inherente al ser humano que necesita ser cuidado y honrado, aunque la Maestra Pacheco reconoció los retos de trabajar con pacientes con condiciones que dificultan este equilibrio y conciencia.

Para los profesionales, la transformación "de adentro hacia afuera" es vital, mediante el estudio, la terapia personal, la supervisión y la búsqueda de recursos que brinden energía vital (como el arte, la música, la lectura, la naturaleza, el descanso y el ejercicio). El tanatólogo es un facilitador de este proceso, con un compromiso profesional de confidencialidad, respeto y creencia en el paciente.

La Maestra Pacheco enfatizó que la tanatología es una "misión" que tiene un "valor de trascendencia". Es una "profesión áspera, pero siempre un privilegio y una fuente de profunda satisfacción y aprendizaje". Su misión es propiciar una "cultura de la vida", ofrecer atención integral (biológica, psicológica, social y espiritual), y buscar una "buena muerte" con aceptación, dignidad y paz. Se resaltó que "la vida no se acaba, solo se transforma por la muerte", y el dolor se transforma, permitiendo al individuo "salir engrandecido" y construir un significado personal al duelo.

Durante la sección de preguntas y comentarios, varios participantes compartieron sus valiosas experiencias:

  • La Dra. Cesi Quiroga, desde cuidados intensivos y paliativos, destacó cómo la fe y la lectura de autores como Jorge Fuentes Aguilar han brindado paz a sus pacientes, confirmando que "el dolor con amor sana". Compartió una emotiva anécdota de conexión con el hijo de una paciente, sintiendo que su labor es de calidez humana.
  • Luz Álvarez, quien trabaja en cuidados intensivos neonatales y pediátricos, hizo eco de la frase "de lo que rebosa el corazón están matizados nuestros pensamientos, palabras y actos", y cómo esto se traduce en la cercanía o distancia con las personas que atienden.
  • El Dr. Vertis expresó su preocupación por la falta de espiritualidad en los profesionales de la salud en el ámbito institucional, subrayando la necesidad de debatir y mejorar este aspecto, enseñando a los médicos que "no pasa nada si sienten".
  • Myriam O reforzó la idea de que la tanatología va más allá de la muerte (aplicable a pérdidas como la visión) y que la espiritualidad es un fundamento esencial de nuestro actuar para que los pacientes descubran un camino y sentido.
  • Fer (Viviana) compartió su sentir de que la espiritualidad nace al "atreverse a navegar por esas aguas profundas" de nuestros sentimientos y nuestra propia historia, incluso en las "muertes chiquitas" de la vida, lo que fortalece el espíritu y nos impulsa a cumplir nuestra misión.
  • Ernestina García relató cómo su fe, combinada con la tanatología, le ha permitido acompañar a personas en su duelo, mostrándoles "ese amor y ese dolor", siendo una presencia que ama y que acompaña, incluso en el silencio, llevando a las personas a partir en paz.

Finalmente, la sesión concluyó con la certeza de que "la vida no se destruye con la muerte", y que en el acto de acompañar al que sufre, "Dios está entre los dos y los dos quedan transformados en esa relación", haciendo de los pacientes "nuestros grandes y mejores maestros".

Agradecemos profundamente a la Maestra Angelina del Carmen Pacheco de Barreiro por su invaluable sabiduría y por inspirarnos a seguir cultivando nuestra propia espiritualidad para ofrecer un acompañamiento más auténtico y transformador.

sábado, 22 de febrero de 2025

La Esperanza en Tanatología

Sábado 29 de marzo de 2025La Esperanza en Tanatología

Ponente: Mtra. Marta Cecilia Mercado

 


Sábado 29 de marzo de 2025
La Esperanza en Tanatología
Ponente: Mtra. Marta Cecilia Mercado Aranda

Objetivos:

Identificar los componentes de los modelos salutogénicos y su aplicación práctica en las intervenciones tanatológicas.

  • Antecedentes y componentes de los modelos salutogénicos.
  • Implementación en noticias que generan duelos.
  • Psicoeducación ante estrés.
  • Modelo para restablecer la pérdida y favorecer el duelo.

56 asistentes



La esperanza se asemeja a una vela encendida: su luz puede iluminar la oscuridad.
En tanatología, consideramos la esperanza un pilar fundamental para sobrellevar el sufrimiento. Lejos de ser optimismo ingenuo, es una fuerza resiliente que permite creer que es posible estar bien nuevamente en el futuro. Esa luz interior puede manifestarse como fe en un reencuentro más allá de la vida o como la simple convicción de que aún hay motivos para seguir adelante.

Cultivar la esperanza durante el duelo no significa ignorar el dolor; al contrario, implica reconocerlo y aun así buscar sentido. Para quienes acompañan a personas en duelo, fomentar la esperanza es ayudar al doliente a descubrir sus recursos para enfrentar la adversidad. Esto implica brindar palabras de aliento, validar sus sentimientos y recordarle que, aunque su vida cambió, no todo está perdido.

Enfoques salutogénicos en tanatología

El enfoque salutogénico se centra en lo que genera bienestar, en lugar de enfocarse solo en la enfermedad o el problema. Aplicado a la intervención tanatológica, nos invita a enfocarnos en qué mantiene a esa persona de pie a pesar de su dolor. En vez de ver el duelo únicamente como un problema a tratar, buscamos identificar y potenciar los recursos que ayudan al individuo a sobrellevar su pérdida.

Esos recursos pueden ser el apoyo de sus seres queridos, su fe o su propósito de vida. La tarea del tanatólogo es ayudar al doliente a reconocer esas fortalezas y aprovecharlas en su sanación. Esta mirada positiva complementa la intervención tradicional, añadiendo un rayo de luz en la oscuridad del duelo.

Mantener la esperanza ante noticias difíciles

Acompañar a alguien que recibe noticias devastadoras –como un diagnóstico terminal o una pérdida repentina– es uno de los mayores desafíos en tanatología. Al inicio, es normal que la persona sienta que el suelo se abre bajo sus pies y que la esperanza se desvanece. El profesional debe brindar un espacio seguro para el shock y la tristeza, y poco a poco ayudarle a recuperar estabilidad emocional.

Mantener la esperanza ante lo irremediable requiere empatía y tacto. No se trata de ofrecer falsas esperanzas, sino de acompañar con honestidad y compasión. Por ejemplo, ante una enfermedad terminal ya no hay esperanza de curación, pero sí de tener calidad de vida en el tiempo restante, de cerrar pendientes y despedirse con amor. Tras una pérdida, la esperanza puede traducirse en aprender a vivir con el recuerdo sin tanto dolor, y en saber que aún habrá momentos de alegría de nuevo. En todos estos casos, la esperanza no borra el dolor, pero lo hace más llevadero.

Psicoeducación para manejar el estrés del duelo

El estrés es una respuesta natural durante el duelo: insomnio, cambios en el apetito, dificultad para concentrarse o fatiga son comunes. La psicoeducación –brindar información y orientación psicológica– ayuda a que la persona entienda que estas reacciones son normales y aprenda estrategias para manejarlas.

Educar sobre el proceso del duelo equivale a ofrecer al doliente un mapa en medio de la tormenta. Saber que sentir enojo o culpa tras la pérdida es algo natural puede aliviar la angustia de quien teme “volverse loco”. Cuando el doliente comprende su proceso, recupera un sentido de control y refuerza su esperanza de salir adelante.

Un modelo para restablecerse tras la pérdida

Existen modelos tanatológicos que sirven de guía para reconstruir la vida tras una pérdida. Suelen incluir pasos concretos (por ejemplo, aceptar la realidad de la pérdida, expresar el dolor y adaptarse a una nueva vida) que sirven de brújula para quien se siente perdido, aunque no sean fáciles. Estos modelos brindan esperanza al mostrar que hay un camino a seguir y que la vida puede reestructurarse incluso después de una pérdida.

¡Te invitamos al curso "La Esperanza en Tanatología"! Si te interesa profundizar en este tema y aprender herramientas prácticas para cultivar la esperanza en el proceso de duelo, no te pierdas nuestro próximo Curso de Formación Continua. Será impartido por la Mtra. Marta Cecilia Mercado Aranda el sábado 29 de marzo de 2025, en vivo por ZOOM, con un horario de 9:00 a 14:00 horas. La cuota de recuperación es de $300 MXN. Inscríbete a través del enlace http://bit.ly/cfctana y forma parte de esta experiencia de aprendizaje y crecimiento. ¡Te esperamos con los brazos abiertos para, juntos, iluminar el camino del duelo con esperanza!

miércoles, 12 de febrero de 2025

El impacto de la personalidad en el duelo prolongado


Imparte: Psiq. Roberto Manuel Rosales Tristán

Objetivo general:
El asistente analizará cómo las dimensiones de la personalidad influyen en el desarrollo del duelo prolongado y estrategias para adecuar la intervención tanatologica.

La personalidad tiene un papel fundamental en el desarrollo del duelo, al definir estrategias que permiten asimilar la pérdida y de esta manera facilitar un duelo adaptativo, en otras ocasiones los rasgos de personalidad conducen a un duelo prolongado, en el que se presenta una sintomatología intensa, disfuncional y persistente tras una pérdida significativa, que impacta en el funcionamiento del individuo.

Es importante identificar los rasgos de personalidad que interactúan con el proceso del duelo, para identificar vulnerabilidades y desarrollar intervenciones terapéuticas eficaces.

Asistencia:
En Zoom 282 + 70 en Facebook




Resumen de la Sesión Académica: El Impacto de la Personalidad en el Duelo Prolongado

La Asociación Mexicana de Tanatología (AMTAC) inició su ciclo de sesiones académicas del año con una destacada presentación del Dr. Roberto Manuel Rosales Tristán, médico psiquiatra, especialista en adicciones y profesor de la AMTAC. La sesión tuvo como objetivo principal ofrecer una visión profunda del duelo a través de las características individuales de la personalidad, centrándose específicamente en el duelo prolongado o complicado.

El Dr. Rosales Tristán, con su amplia experiencia en el Hospital de Psiquiatría del IMSS y su certificación por el Consejo Mexicano de Psiquiatría, abordó conceptos clave sobre el duelo, sus complicaciones y la influencia crucial de los rasgos de personalidad en su desarrollo.

Comprendiendo el Duelo Prolongado

El duelo normal es una reacción adaptativa a la pérdida, que implica cambios en la emoción, conducta y pensamiento, y que tiende a disminuir en intensidad con el tiempo, permitiendo a la persona recuperar su funcionalidad. En contraste, el duelo prolongado (también conocido como duelo complicado) es una reacción:

  • De mayor intensidad y disfuncional, que persiste a pesar del paso del tiempo.
  • Su fase aguda no disminuye en los primeros meses, y la funcionalidad de la persona no se recupera.
  • Culturalmente, genera una sensación de extrañeza por su duración y disparidad con las expectativas de recuperación.
  • Ha sido incluido como trastorno en clasificaciones actuales como la Clasificación Internacional de Enfermedades y el Manual Diagnóstico y Estadístico.
  • Su duración es generalmente de más de 12 meses en adultos y más de 6 meses en niños y adolescentes.
  • Aproximadamente, entre el 10% y el 20% de los duelos se complican, requiriendo intervención tanatológica, y en ocasiones, medicación.

El duelo crónico impacta significativamente la salud biológica, induciendo cambios cerebrales similares a los de la depresión, elevando sustancias dañinas como el cortisol e incrementando la respuesta inflamatoria. Esto puede descontrolar enfermedades preexistentes (diabetes, hipertensión) y afectar el sistema inmune. También afecta la atención, concentración y memoria. Los síntomas son profusos, intensos y la persona no recupera su nivel previo de funcionalidad, descuidando incluso su autocuidado. La aceptación de la pérdida y la adaptación a una nueva realidad son extremadamente difíciles.

Factores de Riesgo que Contribuyen a un Duelo Complicado

Diversos elementos pueden aumentar el riesgo de desarrollar un duelo prolongado:

  • Tipo de vínculo: El grado de cercanía con la persona perdida.
  • Antecedentes individuales: Haber padecido ansiedad, depresión o tener estilos de apego ansioso o evitativo.
  • Red de apoyo social: La falta de soporte familiar, de pareja, laboral o económico.
  • Naturaleza de la muerte: Muertes inesperadas, violentas (suicidio, homicidio, accidente) o desastres naturales (huracanes, sismos, incendios) presentan mayor complejidad.
  • Etapa de vida: Perder a un hijo, hermano o sobrino puede ser más difícil de asimilar, ya que no "tiene sentido" en la lógica de la vida.
  • Enfermedad crónica del fallecido: El desgaste y sufrimiento prolongado de los cuidadores durante la enfermedad.
  • Relaciones ambivalentes: Vínculos de amor-odio, enojo o reclamo con el fallecido, que persisten en el recuerdo.
  • Relaciones de dependencia: Pérdida del apoyo percibido, especialmente cuando el fallecido manejaba la mayoría de las actividades diarias (economía, trámites legales).
  • Ambigüedad en la pérdida: La falta de cierre, la ausencia de un cuerpo o la incertidumbre (como en desapariciones forzadas o muertes durante la pandemia sin despedida) complican el proceso.
  • Falta de reconocimiento o minimización de la pérdida: Cuando el duelo del doliente no es validado o se ignora por su entorno.
  • Trastornos preexistentes: Depresiones, ansiedades o rasgos de personalidad disfuncionales incrementan el riesgo.
  • Duelos anticipados: Sufrimiento ante el diagnóstico de una enfermedad terminal en un ser querido.
  • Tareas del duelo no completadas: Según el modelo de Worden, la no aceptación de la pérdida, la resistencia a trabajar el dolor y la dificultad para adaptarse a una nueva realidad son fallas de adaptación.

Es crucial recordar que un duelo complicado, aunque comparte síntomas, no es sinónimo de depresión, ansiedad o estrés postraumático, pero puede ser un desencadenante para que estos se desarrollen.

La Personalidad: Un Factor Clave en el Duelo

La personalidad se define como la forma en que un individuo comprende su entorno, interactúa con él y experimenta dicha interacción. Es un conjunto de características que nos hacen únicos y estables a lo largo del tiempo, influenciadas por la biología, la genética, el desarrollo y el aprendizaje. Incluye el temperamento (heredado, reactividad emocional) y el carácter (aprendido, moldeado por las vivencias). Una personalidad saludable permite la adaptación, el funcionamiento adecuado y el mantenimiento de vínculos estables, fomentando una sensación de equilibrio y bienestar.

El Dr. Rosales Tristán profundizó en el Modelo de los Cinco Factores de Personalidad (Neuroticismo, Extraversión, Apertura a la Experiencia, Amabilidad y Responsabilidad) para comprender cómo influyen en el duelo. Cada persona presenta estos factores en mayor o menor medida, inclinándose hacia un polo u otro.

  1. Neuroticismo:

    • Definición: Tendencia a reaccionar con inmediatez, dificultad para manejar la frustración, respuestas no adaptativas. Se manifiesta con ansiedad, hostilidad, depresión, impulsividad y sensación de vulnerabilidad.
    • Impacto en el Duelo Prolongado: Genera una emocionalidad negativa, dificultad para regular emociones y fomenta la rumiación de culpas, reproches, miedos y temores. Esto lleva a conductas de evitación o negación y puede resultar en duelos muy intensos, cuadros depresivos o ansiosos y estrés postraumático. Los rasgos de neuroticismo deben ser trabajados terapéuticamente para prevenir recaídas.
  2. Extraversión:

    • Definición: Cordialidad, preferencia por la compañía de otros, asertividad, búsqueda de motivación y emociones nuevas, tendencia a experimentar emociones de valencia positiva (agradables).
    • Impacto en el Duelo Prolongado: Generalmente se asocia con mejores resultados en la adaptación y una visión optimista (realista) de que el dolor disminuirá. Sin embargo, una expresión emocional limitada puede llevar a un duelo superficial e incompleto. La carencia de una red de apoyo social puede generar mayor ansiedad y frustración en personas extrovertidas, ya que los vínculos son parte de sus habilidades.
  3. Apertura a la Experiencia:

    • Definición: Curiosidad, imaginación activa, pensamiento creativo, apreciación del arte, incremento en la recepción de emociones propias, interés por explorar escenarios nuevos y reinterpretar experiencias.
    • Impacto en el Duelo Prolongado: Facilita la flexibilidad cognitiva, permitiendo al paciente reconceptualizar la pérdida y explorar nuevas actividades. Es un factor clave de la resiliencia, ayudando al crecimiento después del sufrimiento (ej., activismo tras un duelo por suicidio). Sin embargo, combinada con un alto neuroticismo, puede incrementar la ansiedad y la rumiación de culpa. La ausencia de apertura a la experiencia se vincula con patrones de afrontamiento rígidos e inflexibles.
  4. Amabilidad (Amabililidad):

    • Definición: Sensibilidad a los sentimientos de los demás, empatía, facilidad para confiar y relacionarse, franqueza sin lastimar, altruismo, generosidad, consideración, función conciliadora y humildad.
    • Impacto en el Duelo Prolongado: Generalmente mejora la resolución del duelo por la empatía y la integración social. No obstante, un nivel excesivamente acentuado puede llevar a la preocupación empática, impidiendo que la persona se desvincule del recuerdo y dificultando la re-establecimiento de una relación diferente con la persona perdida. La falta de una red de apoyo puede generar mayor tristeza en personas amables. Además, el riesgo de convertirse en cuidador de otros, ignorando el propio trabajo de duelo, es alto.
  5. Responsabilidad (Conscientiousness):

    • Definición: Organización, persistencia, disciplina, tolerancia a la frustración, mantenimiento de metas, sentido de competencia, orden, sentido del deber, motivación al logro, deliberación antes de actuar.
    • Impacto en el Duelo Prolongado: Generalmente promueve un funcionamiento más adaptativo, facilitando el equilibrio y la continuidad de objetivos. Sin embargo, niveles elevados de perfeccionismo y culpa (especialmente relacionados con la persona fallecida) pueden prolongar el duelo, al percibirlo como un fracaso personal o un deber no cumplido. El exceso de responsabilidad puede llevar a la evitación del proceso interno del duelo, centrándose en expectativas externas, horarios y trabajo.

Personalidad Normal vs. Patología de la Personalidad

El Dr. Rosales Tristán subrayó que los cinco factores de personalidad describen la psicología normal de la personalidad a través de dimensiones, ayudando a identificar fortalezas y debilidades de un individuo en duelo para intervenciones más específicas. Por otro lado, la patología de la personalidad se diagnostica a través de criterios o síntomas, enfocándose en un concepto de salud vs. enfermedad.

Es crucial integrar ambas perspectivas: los cinco factores permiten matizar y comprender la vivencia individual del paciente más allá de una etiqueta diagnóstica. Un diagnóstico categórico por sí solo no explica la experiencia única de cada persona. La intensidad de la patología (severa, moderada, leve) también considera la identidad, autodirección, empatía e intimidad del paciente.

Preguntas y Respuestas Clave

La sesión concluyó con una ronda de preguntas que ofrecieron valiosas perspectivas prácticas:

  • Manejo del Neuroticismo en el Duelo (Erika Ricardes): Ante un paciente con alto neuroticismo que rechaza la medicación, la sugerencia es enfocarse en estrategias de regulación emocional para disminuir la turbulencia, limitar las distorsiones de pensamiento (culpa, reproche), y trabajar el afrontamiento y la toma de decisiones diarias. El reconocimiento de síntomas físicos (insomnio, pérdida de peso, dolores) puede ser una "ancla" para motivar la búsqueda de evaluación psiquiátrica. El reconocimiento del dolor es la primera tarea del duelo.
  • Fortalecimiento de la Personalidad para el Duelo (Ezequiel Córdoba): Es posible fortalecer la personalidad. Esto se logra trabajando en las facetas adaptativas de los cinco factores, como incrementar la empatía, la asertividad, la organización, el sentido de pertenencia en proyectos y la apertura a la experiencia.
  • La Esencia del Duelo (Octaviano García): El Dr. Rosales Tristán afirmó que el centro del abordaje es la vivencia del duelo de cada paciente, es decir, el "porqué" de su dolor. El estudio de la personalidad complementa esto, ayudando a identificar las habilidades y deficiencias para facilitar el proceso.
  • La Re-acomodación en el Duelo (Frida): Se destacó la importancia de la cuarta tarea del modelo de Worden: la re-acomodación. El duelo es un proceso activo con obstáculos, y el papel del tanatólogo es ayudar a desbloquear áreas para que el paciente pueda reinterpretar lo sucedido y aplicarlo a su actualidad. Es fundamental manejar con tacto el duelo en niños, evitando la sustitución de la pérdida.
  • Duelo por Desaparición Forzada (Vicky Miranda): Son duelos extraordinariamente complejos por la incertidumbre y la falta de rituales de cierre. El trabajo terapéutico se centra en la aceptación de lo que no se puede controlar, distinguiéndolo de la resignación. Aunque es doloroso, se busca desprenderse de la necesidad incesante de obtener información o un cuerpo cuando esto es inalcanzable.

En resumen, esta sesión académica proporcionó una valiosa hoja de ruta para comprender la complejidad del duelo prolongado, resaltando cómo la evaluación de la personalidad, a través de sus dimensiones, puede personalizar y enriquecer las intervenciones tanatológicas y psiquiátricas, facilitando una recuperación más adaptativa y un camino hacia la resiliencia.


 

miércoles, 22 de enero de 2025

El rol de las Expectativas en el Duelo

 



Curso de Formación Continua en Tanatología

🗓 Sábado 22 de febrero de 2025
⏰ De 9:00 a 14:00 Hrs. (Hora de la Ciudad de México)

EL ROL DE LAS EXPECTATIVAS EN EL DUELO

👨🏼‍🏫 Ponente:
Psic. Adriana Guerra Hernández

💵 Inscripción: $300 MXN
Incluye constancia digital
💻 Por Zoom

🎯OBJETIVOS:

• Identificar el proceso de las expectativas.
• Conocer la relación de las expectativas en el duelo y su impacto.
• Reconocer recursos para manejar las expectativas en la elaboración del duelo.
47 asistentes.

✍️ MAYORES INFORMES E INSCRIPCIONES: ⤵
➡ http://bit.ly/cfctana
☎ 55.55.75.59.95  |  55.55.75.59.96

jueves, 12 de diciembre de 2024

Diplomado en Tanatología Clínica | Generación: 2025-2026

Diplomado en Tanatología Clínica 2025-2026 
Inicio: 4 de febrero de 2025 (martes de 16:00 a 20:00 hrs.) 
Modalidad: Virtual, en vivo por ZOOM (no se graban las clases) Duración: 1 año En este Diplomado, impartido por la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C., pionera de la tanatología en México, usted encontrará una formación sólida y herramientas indispensables para comprender y acompañar los procesos de la muerte y el duelo. 

Cuotas: 
  • Inscripción: $1,000 MXN (si se inscribe antes del 20 de enero: $500 MXN) 
  • Mensualidades: $1,000 MXN / Exalumnos AMTAC: $900 MXN 

Requisitos: Haber cursado previamente un Diplomado en Tanatología (en AMTAC u otra institución) O contar con una formación profesional en el área de la salud (Medicina, Enfermería, Psicología, etc.) 

No deje pasar esta oportunidad. En ediciones anteriores el cupo se ha agotado rápidamente, dejando a muchas personas en lista de espera. 

Más información e inscripciones: 


Teléfonos: 55 55 75 59 95 y 55 55 75 59 96 

¡Inscríbase cuanto antes y asegure su lugar!





lunes, 25 de noviembre de 2024

CLAUSURA DEL DIPLOMADO EN TANATOLOGÍA CLÍNICA, GENERACIÓN: 2024-2025

 


Generación 2024-2025 del Diplomado en Tanatología Clínica de la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. Un grupo de profesionales comprometidos con el acompañamiento y la comprensión del duelo. Que este aprendizaje los guíe en su labor y que sigan representando con orgullo a la AMTAC, su casa, en cada paso de su camino tanatológico.

Sonia Aburto Alvarado
Myriam Aguilar Pérez
Paulina Arévalo Sarmiento
Adriana Guadalupe Armenta González
Emmanuel Arroyo Rodríguez
Arlette Bahena Elías
Minerva Celene Balvaneda Gómez
Laura Barrientos Nicolás
Carmen Brito Rosales
Graciela Castañeda Cruz
Bertha Alicia Castellanos Loya
Olivia Castro Ángel
Hilda Eulalia del Rosario Ceja Solaiza
Laura Ciprés Hernández
Celia Jaqueline Colín Morán
María Vianey Contreras Preciado
Johana Lisbeth Cortes Mendoza
Noevit Chávez Romero
Maria Elvira del Pilar Chavez Rosiles
Reynalda Damián Mejía
Martha Erika Daza Cornejo
Ivan Del Real Meza
Ibis Fabiola Del Río Ramírez
Itzel Diamantina Díaz de León Cabañas
Martha Lucía España Chaves
Miguel Angel Espinoza Macedo
Brenda Espinoza Ruiz
Nedda Franco Huambachano
Trinidad Galindo Heredia
Gloria Gallegos Jullian
María del Rosario Gavilano Llosa
María Guadalupe Gaviña González
María Teresa Giménez Suñol
Nelly Xochitl Girón Reyes
Iñigo Godoy Valencia
Andrés Gómez Lagunas
Liliana Gómez Lara
María del Pilar Gómez Ríos
Ana Luz González González
Nayeli Abigail González Olvera
Maria Guadalupe Guillén Frutis
Andrea Gutiérrez Tavarez
Deises Coromoto Heras Pereira
Marlene Cristina Hernández Becerril
Bertha Consuelo Hernandez Lizarraga
María Concepción Herrera Silva
Rosa Horta Gutiérrez
María del Rosario Ignorosa Luna
Avelina Jiménez Diaz
Ma.De los Ángeles Jiménez Herrera
Monserrat Rocío Jiménez Lemus
Christian Jacobo Armando Jiménez Valverde
Ollín Ariadna Juárez Santos
Eva Lara López
Ibresi Janett Lemus Ramírez
Martha Lilia López Aguilera
Martha Patricia Lopez Garza
Sarahí López Martínez
Mónica López Salazar
María del Rosario Martínez Esteves
Rosa Carmen Martínez Juárez
Elda Concepción Medina Castañeda
Silvia Karina Medina Paque
Erika Josefina Mejía Celis
Mariana Esperanza Meza Bárcena
Ana María Miranda Cimarrón
Maria Elena Morales Fuentes
Karina Concepción Morales Guadarrama
Ma del Rocio Morales Rosas
Laura Angélica Moreno Ayala
Aura Lucia Moreno Bernal
Adriana Guadalupe Mun Chávez
Bárbara Liliana Muñoz Quiroz
Arely Monserrath Oceguera Montoya
Eva Helen Orozco Alcantara
Andrea Ortega Hernández
Martha Georgina Ortiz García
Roberto Enrique Ortíz Ibañez
Sonia Palma Barra
María José Palma López
Josefina Palomo Solís
Blanca Xochitl Pastrana González
Andrés Felipe Paternina Pérez
Mario Peña Rodriguez
Obed Peralta Sandoval
Noelia Esther Perdomo Ojeda
Blanca Anel Perea Aguirre
Gerardo Daniel Pérez Solis
Ma de Lourdes Ponce Pérez
Lydia Betzaida Quintana Marrero
Fabiola Ramírez Salas Linares
Giovanna Laura Rea Escamilla
Juana Reyes Canuero
Hilda del Socorro Ríos Nájera
Ana Milagros Rodríguez Huertas
Laura Rodríguez Velázquez
Pedro Romero Menchaca
Lidia Marisela Romero Rodríguez
María Asunción Romero Tejeda
Andrea Carolina Rosales Ortiz
Elizabeth Rubio López
María Soledad Ruíz Mendoza
Judith Santiesteban Sánchez
María del Pilar Segura Sánchez
Elvia Toledo Reyes
Ma. Isabel Torres Amezcua
Gloria Torres González
Martha Isabel Torres Pérez
Pamela Kitze Urrea Franco
Cita Maria Guadalupe Valdes Romero
Violeta Vargas García
Liliana Vargas Hernández
Edgar Vázquez Ávila
Alfa Lucía Vázquez Martínez
Maria Vazquez Porter
Karla Janneth Villalpando Sifuentes

miércoles, 31 de julio de 2024

XV CONGRESO NACIONAL DE TANATOLOGÍA

 


XV CONGRESO NACIONAL DE TANATOLOGÍA
🦋"Aprendiendo sobre la vida, la muerte y el duelo"

📅 Del viernes 15 al domingo 17 de noviembre 2024
📍 Modalidad: Presencial

🗺 Sede: Centro de Informacion, Arte y Cultura de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo CIAC, Morelia, Mich.
Puede consultar TODA LA INFORMACIÓN: 

- ✅Conferencias y ponentes confirmados.
- ✅Precongreso (Jueves 14 de noviembre)
- ✅Formas de pago
- ✅Indicaciones para inscribirse
- ✅Formas de participar
- ✅Hoteles sugeridos

Ingresando a nuestra página web: ⤵ 




LA APLICACIÓN DE LA TANATOLOGIA EN LA ATENCIÓN DE LAS PERSONAS DE EDAD AVANZADA

 


Curso de Formación Continua en Tanatología


🗓 Sábado 31 de agosto de 2024

⏰ De 9:00 a 14:00 Hrs. (Hora de la Ciudad de México)

 

LA APLICACIÓN DE LA TANATOLOGIA EN LA ATENCIÓN DE LAS PERSONAS DE EDAD AVANZADA



👨🏽‍🏫 Ponente:

Dr. Felipe Martínez Arronte


💵 Inscripción: $300 MXN

Incluye constancia digital

💻 Por Zoom


✍️ MAYORES INFORMES E INSCRIPCIONES: ⤵

http://bit.ly/cfctana

☎ 55.55.75.59.95  |  55.55.75.59.96

LA VEJEZ ETAPA DE PÉRDIDAS O GANANCIAS. APORTACIONES PROPIAS DE EXPERTAS EN GERONTOLOGÍA

 


214 + 23 = 237 asistentes

Sesión Académica Gratuita
🗓 Miércoles 14 de agosto de 2024
⏰ 18:00 Hrs. (Hora de la Ciudad de México)

🏳 LA VEJEZ ETAPA DE PÉRDIDAS O GANANCIAS.
APORTACIONES PROPIAS DE EXPERTAS EN GERONTOLOGÍA

👨🏽‍🏫 Ponentes: Ger. Carmen Peña de Junco y Ger. Marcela Feria Ochoa
💻 Modalidad Virtual, por Zoom.