lunes, 11 de mayo de 2020

Piden promover "el derecho a decir adiós" para pacientes terminales de covid-19

Para un paciente, escuchar la voz de un familiar puede significar la diferencia entre un deceso solitario o uno con cierta tranquilidad.

La iniciativa “el derecho a decir adiós” surgió en Milán, Italia, cuando en el Hospital San Carlo compraron una veintena de tabletas para ayudar a los pacientes a que en sus últimos momentos de vida hicieran videollamadas.

Para un paciente, escuchar la voz de un familiar puede significar la diferencia entre un deceso solitario o uno con cierta tranquilidad.

Especialistas en medicina y tanatología se pronunciaron por promover más en los hospitales del país la iniciativa “el derecho a decir adiós”, que consiste en permitir a los pacientes en etapa terminal por coronavirus covid-19 conversar mediante videollamadas con sus familiares, a fin de que ambas partes transiten esta etapa con la mayor paz y tranquilidad posible. 

Además, consideraron que la mejor manera para ayudar a bien morir a los pacientes es que se brinde información sobre la evolución de la enfermedad en todo momento, tanto a los familiares como al afectado. 

Alejandra Luna García, maestra en psicología social de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la información es vital en momentos de amplia incertidumbre por el deceso de un familiar. 

Luna García expuso que en México podría ponerse en marcha de manera más amplia, la iniciativa “el derecho a decir adiós” que surgió en Milán, Italia, cuando en el Hospital San Carlo compraron una veintena de tabletas para ayudar a los pacientes a que en sus últimos momentos de vida hicieran videollamadas, con el auxilio del personal sanitario. 

“En los casos en los que la muerte será inevitable, no vamos a evitar el anuncio de choque, pero sí podemos minimizarlo si los familiares tienen un seguimiento del paciente con información, esto también va preparando a la persona para que asimile una posibilidad de muerte. 
“Aquí es importante ese acompañamiento a la distancia, un derecho a decir adiós a la distancia, podría hacerse con el auxilio de Ipads, celulares, videollamadas. En otros países como Italia fue de gran ayuda esta estrategia”, explicó. 

La doctorante en tanatología insistió que pese a que los sistemas hospitalarios se puedan ver rebasados, es necesario que no descuiden los mecanismos de contención a la familia, es decir, que exista un informe constante a los familiares sobre las condiciones del paciente y con esto se eviten especulaciones sobre lo que está ocurriendo al interior del nosocomio o la manera en que están siendo tratados los enfermos.

“El cerebro quiere tener una lógica en este proceso y en el caso de las muertes repentinas es muy complicado para las familias, entonces los allegados se empiezan a configurar muchas preguntas que son naturales durante el duelo: ¿Qué hubiera pasado si...?, ¿Qué hubiera hecho? pero que se pueden aliviar o hace más llevaderos si hay información constante de por medio”, resaltó en entrevista con MILENIO.

En tanto, Felipe Martínez , Presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C., coincidió que una manera de ayudarles a encontrar paz a los pacientes en situación crítica es permitirles videollamadas con sus familiares. 

Martínez explicó que aunque el personal de salud está capacitado para manejar a pacientes en condición terminal y a sus familiares, un contexto de pandemia pone a prueba a cualquier profesional de la salud, por lo que debe haber equipos bien identificados para colaborar en las estrategias de comunicación entre pacientes y familiares. 

Para un paciente, recalcó, escuchar la voz de un familiar en el último momento de vida, puede significar la diferencia entre un deceso solitario o uno con cierta tranquilidad. 


lunes, 4 de mayo de 2020

CORONAVIRUS: EXPERIENCIA DE OPORTUNIDAD





CORONAVIRUS: EXPERIENCIA DE OPORTUNIDAD


La palabra “coronavirus” en las últimas semanas y meses ha sido mencionada por habitantes del planeta de todas las edades, en todas las zonas geográficas, y lo más importante es que nos está afectando a todas las personas de diferentes formas y magnitudes.

Este virus diminuto está provocando que la humanidad active el freno de mano a la actividad vertiginosa y cotidiana en la que estábamos inmersos, la vida es dinámica, está en constante movimiento y esta desaceleración abrupta es otro movimiento de la vida, lo que está generando pérdidas y ganancias, por lo tanto, nos encontramos afrontando diferentes procesos de duelo de manera personal, y colectiva, e incluso global, porque el covid 19 no identifica fronteras.

Y el duelo no es otra cosa que el proceso de dolor que resulta a cualquier pérdida significativa, y en la actual contingencia sanitaria estamos experimentando diferentes tipos de pérdidas simultáneas, por ejemplo: el encierro en casa nos evidencia perder la libertad de ir y venir por doquier como estábamos acostumbrados, nos cambia la rutina, muchas personas pierden el trabajo y el poder adquisitivo, los estudiantes están perdiendo poder ir a la escuela, sociabilizar y avanzar en sus estudios porque no todos tienen la posibilidad de tener clases en línea, se pierde la seguridad de conservar la salud ya que el covid 19 es altamente contagioso y mientras la pandemia no se controle todos corremos el riesgo de ser infectados, habrá personas que incluso pierdan la vida, se ha perdido la oportunidad de salir a vacacionar en estos días que en situación ordinaria son días de vacaciones escolares, y otra pérdida que nos cuesta mucho es el abstenernos de manifestar afecto, nuestra cultura es de “apapacho” y no poder saludar de beso y abrazo también es algo que nos está costando, porque esos besos y abrazos los dejamos reprimidos, a los adultos mayores y personas devotas les es difícil no poder asistir a sus cultos religiosos, y como estas pérdidas hay muchas más… La soledad para quienes deben de aislarse totalmente solos no es fácil para todos pues el silencio prolongado en ocasiones enferma.

Pero, aunque el panorama parece terrible, no todo es pérdida en este momento, también hay ganancias, estamos ganando la posibilidad de convivir con los nuestros, y aún cuando después de convivir de manera obligada porque no podemos salir al trabajo, a la escuela, al gym, a la estética, al cine, al café,  al restaurante, etc., nos damos cuenta de que esta es una oportunidad para reconocernos, para reconciliarnos, para resolver situaciones sin resolver, y esta experiencia nos está brindando la oportunidad de unirnos más, de dialogar, de observarnos, y empatizar unos con otros, al final de la cuarentena nuestras familias se abran reacomodado, y muchas terminarán más integradas. Me parece que es un tiempo en el que se pone a prueba toda la esencia del ser humano, su parte física, pues si no cooperamos podemos perder la salud, la parte psicológica, ya que las emociones se manifiestan con mucha facilidad en el encierro, hay personas en las que el miedo y el enojo, la incertidumbre, o ansiedad se desbordan. La parte social y afectiva, no hay interacción social con nadie que no sea la familia nuclear, y al paso de las semanas también es posible que en las familias se generen conflictos. Pero esto es realmente una oportunidad de expresarnos el amor a sana distancia, de resolver diferencias, es una oportunidad de descansar con el cambio de actividad, porque aún cuando realicemos actividades de home office, descansamos del tráfico, de los traslados, de la contaminación, y esto también pasará, la naturaleza necesitaba parar al hombre y nos ha frenado, pero también en esta etapa hemos tenido la oportunidad maravillosa de aprovechar de mejor manera nuestros tiempos. Y la parte espiritual, pues estamos teniendo tiempo y oportunidad de reflexionar, de contactar con nuestra esencia y trabajar en la relación con nosotros mismos y con la relación que tenemos con Dios, de orar y meditar. Estamos en momentos en los que nuestros valores salen a flote.

La palabra Duelus (dolor), viene de Duellum y significa guerra, combate, desafío, y es esto justamente lo que enfrentamos ahora como humanidad, un desafío mayúsculo ante esta pandemia. Psicológicamente el duelo es la respuesta emocional ante la pérdida. “El duelo es un proceso natural y muy complejo que afecta a la totalidad de la persona a nivel físico, emocional, cognitivo y espiritual. Durante este proceso la persona pasa por una serie de fases”. (William Worden,1997). La función del duelo es restituir y sanar. “La función del proceso del duelo es elaborar el impacto de la pérdida y adaptarse a la nueva situación”. (Payás, A.,2010). A pesar de experimentar sufrimiento y malestar emocional, la persona en duelo puede estar viviendo un cambio profundo”. Existe un crecimiento en la persona que se refleja en la percepción de sí mismo, del sentido de la vida y las relaciones con los demás.

El duelo siempre tiene un para qué, y Kübler-Ross nos dice que este proceso emocional consta de cinco etapas: Negación, Ira, Negociación Depresión, Aceptación. Pero en la actualidad se le han agregado dos etapas importantes: Restablecimiento y Crecimiento.
El duelo como ya he mencionado es un proceso emocional, y no podemos evitar las emociones, las cuales son instintivas, con poco tiempo de duración, pero si podemos modificar los pensamientos que acompañan, agudizan o intensifican la emoción.
No podemos olvidar que cada persona afronta y experimenta los mismos duelos de manera diferente, las etapas las puede vivir cada individuo en diferente orden e intensidad, lo importante es no permitir que las emociones nos sobrepasen y recordar que esta experiencia que hoy llamamos coronavirus o covid 19, es oportunidad y reto para ser mejores personas y reactivar al mundo de mejor manera. Tenemos la oportunidad de crecer como personas y como humanidad, soltando lo que está de más, asumir el proceso de lo que deba de irse y abrirnos a lo que venga con mayor autoconocimiento, autorregulación, empatía, optimismo, identificación emocional y buen manejo de relaciones con quienes nos rodean. Realmente considero que el famoso Coronavirus es en nuestras vidas oportunidad de crecimiento, creatividad, motivación, para superar los retos que trae consigo.

Psic. Margarita Dávila Robledo
Abril de 2019

martes, 21 de abril de 2020

CÓMO DISMINUIR EL IMPACTO EMOCIONAL EN LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES DURANTE ESTA PANDEMIA


Alicia Sonia González Ramos
Tanatóloga, hipnoterapeuta, Maestra especialista en problemas de aprendizaje
Abril, 2020.

El coronavirus está cambiando totalmente nuestras vidas, no solamente tiene consecuencias mundiales de salud, económicas y sociales, está impactando directamente en nuestras emociones y nuestra percepción del sentido de vida. A los adultos que escuchamos diariamente las noticias y las estadísticas, cada vez con peores pronósticos, nos provoca ansiedad, angustia,

“Papi, si tú no dices nada, yo tampoco. 
Seguiré ese pacto de silencio”

miedo ante los posibles desenlaces. Pero de repente olvidamos la repercusión emocional que tiene en los niños y adolescentes.

¡AUXILIO! SÁQUENME DE AQUÍ!


El confinamiento implica un cambio radical en las rutinas de casa cambios de horarios, estar con los adultos todo el tiempo, tarea en casa, sin poder jugar con amigos.

Ibañez, en su teoría sociocultural, nos dice que el aprendizaje humano es en gran medida un proceso social.

Cada función en el desarrollo cultural del niño aparece dos veces: primero en el nivel social y luego en el individual.

Durante el encierro, sufrimos una pérdida de libertad, de espacio social, por eso, los adultos tenemos el compromiso de aminorar esta pérdida en los menores que además de alterar sus emociones, les obstaculizan el aprendizaje; para esto, son muy buenas las charlas educativas que tengan una perspectiva de futuro, dadas las condiciones actuales, por ejemplo:

Hijo, saliendo de la cuarentena, vamos a ir al cine, cuánto gastaríamos de los 4 y si compramos palomitas que cuestan… ¿cuánto sería?

Es muy importante estructurar las actividades que se harán durante el día, aparte de las labores escolares y de casa, que impliquen movimiento y alguna en las que se integre la familia, como un juego de dominó.

Si te organizas, ¡¡nadie pierde la cabeza!!

MIEDO, YO….?

Los estudios psicológicos en cuanto a las dificultades en un confinamiento social, indican que niños y adolescentes tienen una mejor capacidad de adaptación que los mayores y son capaces de soportar las tensiones familiares, si no hay cuadros previos (Urra, 2018).

MIS NECESIDADES EMOCIONALES

  • Muchos menores, ni siquiera expresan sus temores y eso no quiere decir que no los tengan.
  • Los niños y adolescentes según Maslow, tienen necesidades de seguridad, de amor y de pertenencia en un grupo social.
  • Ellos deben sentir que nosotros podemos proporcionar esa seguridad. Necesitan que los adultos les hablen honestamente, pero con un pensamiento positivo y esperanzador
  • Frecuentemente diles que los quieres, aunque creas que ya lo saben, necesitan escucharlo.

ESTRATEGIAS:

Si son menores, les pedimos que dibujen un corazón, que toquen el suyo y piensen en el enojo o temor que tengan. Después, le pedimos que toque el corazón en el papel y que le dé una forma a esa emoción y la dibuje adentro mientras nos habla de sus temores, una vez dibujado, le decimos: ¡Qué bueno que ya lo dejaste en el papel! , ahora vuelve a tocar tu corazón y dime que recuerdos bonitos tienes. Bueno, esos seguirán permaneciendo ahí. 

Es fundamental estimularlos a hablar, hablar, hablar, así se desgastan las emociones negativas.
Adolescentes son más difíciles de expresarlas. Decirles que las pongan en un papel y lo rayen al mismo tiempo que escuchan una canción en alto volumen y después rompan la hoja y tiren a la basura esas emociones dañinas.

Hacer un círculo de meditación ligera, sentándose en el piso y toda la familia hace ejercicios de relajación o sigue una meditación guiada, una vez al día.
Si no hay avances, no dudes en solicitar el apoyo de un especialista.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Ibañez, J. (1992). Más allá de la sociología: El grupo de discusión: teoría y crítica. 428pp. 
  2. Maslow, A. (1943). Una teoría de la motivación humana. Pyschological Review. 
  3. Urra, J. (2018). Déjale crecer.

Cuando no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos


“Cuando no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”
Viktor Frankl

¡Sal de ti, observarte y respira!

Hoy estás inmerso en un proceso de duelo que se inició cuando tus condicione habituales de vida se modificaron; ¿recuerdas ese día?

Este duelo es resultado normal ante las pérdidas reales y simbólicas como las que estás viviendo; y las que vendrán cuando el compromiso de la alerta sanitaria termine.

El duelo es un proceso cognitivo – emocional – espiritual que se va elaborando a lo largo del tiempo.
Lo puedes resolver solo, con ayuda de los demás, y para que se resuelva en menos tiempo y con menor dolor, con ayuda profesional.

Si además hace poco experimentaste otras pérdidas, el dolor de tu duelo es todavía más intenso.
Vivir tu duelo e irlo resolviendo día a día es un requisito para adaptarte a esta nueva manera de estar en la vida: en tu vida, en la de tu pareja, de tus hijos, de tu familia, tus amigos, tu ciudad, tu país, el mundo entero.

El duelo conlleva pensamientos, emociones, y acciones que entorpecen tu ritmo habitual, tu serenidad y armonía. Te hace vulnerable.

Puedes hacer responsables a otros por lo que está sucediendo, sentirte muy enojado contra todo y contra todos y actuar en ocasiones de manera impulsiva e irracional. También matizar tus días de tristeza, agitación, frustración, incertidumbre, ansiedad, cansancio, pensamientos desastrosos, culpa, temor, hasta desesperanza.

Es normal. Estás en duelo debido a una situación inesperada.

Y para resolverlo tienes que tomar la decisión de querer recuperarte, porque es falso que el tiempo lo cura todo, lo que te va a curar es tu actitud de cada día ante el tiempo; se trata de hacer un compromiso activo con la vida. Se trata de construir tu sentido del presente para adaptarte a esta situación nueva que ha aturdido tu manera habitual de vivir.

Esfuérzate para que cada día sea diferente y mejor. Con nuevos hábitos y confianza. Programa horarios y actividades, desde regar tus plantas hasta aprender algo nuevo en línea.

Cuando regresen días difíciles reconócelos para poderlos descargar. Es parte de tu proceso.
Siempre ten presentes tus recursos para salir adelante: fe, empatía, compasión, oración y meditación, creatividad, constancia, intuición, confianza, buen humor. Muchas veces lo has logrado ¡ya sabes lo que es y lo que se siente salir adelante y construir con tus recursos una nueva estructura interna!
Y en esta cuarentena, también una estructura externa para compartir en casa.

Has contado siempre con tu espiritualidad como hilo conductor de tu vida; conformada por tu voluntad, libertad y responsabilidad que han definido lo que para ti es realmente valioso y digno de ser amado.
Por último, haz un recuento de las personas con quienes hoy compartes la vida y agradécelo; de las posibilidades de protección en casa y agradécelas.

El agradecimiento es una magnífica herramienta para reconocer tu propia tarea, tu propia misión y compartirla.

Utiliza una manera amorosa y paciente, sin juicios, para registrar tus avances y retrocesos en este proceso de duelo. Y si te decides por ayuda profesional, ¡búscala!

Recuerda salir de ti, observarte y respirar…

Psic. Tan. Angelina C. Pacheco

jueves, 25 de julio de 2019

Duelo por la muerte de la mascota

Curso de Formación Continua en Tanatología: Duelo por la muerte de la mascota
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Sábado 27 de Julio de 2019
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De 9 a 14 Hrs.
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Sede: CMN 20 de Noviembre del ISSSTE
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Cuota de Recuperación: $300 Mayores informes
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bit.ly/cfctana


miércoles, 3 de julio de 2019

Avalan senadores reforma para muerte digna de pacientes terminales


Los legisladores aclararon que la reforma no implica la aprobación de la eutanasia.

México.- Luego de una votación en la que 109 legisladores dieron su aval, el Senado de la República aprobó de manera unánime la reforma al párrafo cuarto del artículo 4o. de la Constitución, por medio de la cual se ordena la aplicación de medidas para que pacientes con enfermedades terminales, tengan una muerte digna.
El autor de la iniciativa, Miguel Ángel Mancera destacó que con ello se busca que las personas que se encuentran en una etapa terminal, puedan tener el menor sufrimiento posible, y sea el propio Estado el que provea los mecanismos adecuados para que se acceda a ello.

Reforma no implica aprobación de eutanasia, aclaran

No obstante, durante la discusión del tema los legisladores aclararon la reforma no implica la aprobación de la eutanasia, sino de la ortotanasia, la cual permite que la muerte ocurra en su momento dando cuidados paliativos sin alterar el curso de la enfermedad y por tanto el curso del fallecimiento.

Al respecto, la senadora Sylvana Beltrones insistió en que no se habla de eutanasia, sino que la medida se traducirá en beneficios como que una persona de la tercera edad, pueda vivir sus últimos días sin dolores graves o que ejemplificó, un niño con cáncer terminal viva con un sufrimiento mínimo.
De esa forma, la legislación indica que toda “persona tiene derecho a la protección de su salud en condiciones de dignidad”, para lo cual “la ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud incluyendo los cuidados paliativos multidisciplinarios ante enfermedades en situación terminal, limitantes o amenazantes a la vida”.

lunes, 22 de abril de 2019

Diplomado en Tanatología Clínica 2019


Diplomado en Tanatología Clínica 2019

Turno Sabatino


INICIO:
  • El sábado 4 de mayo de 2019.
  • Horario: Los sábados de 10:00 a 14:00 Hrs.
  • Duración: 1 Año.
CUOTA DE RECUPERACIÓN:
  • INSCRIPCIÓN:
    • Hasta el día 12 de abril: $650
    • Hasta el día 26 de abril: $900
    • A partir de día 27 de abril: $1,250
    • Nota: Una vez realizado el pago de la inscripción no habrá devolución de la misma.
  • MENSUALIDADES:
    • $1,250 Pesos.
    • Ex alumnos de la AMTAC:$1,000 Pesos.
SEDE:
AMTAC (Insurgentes Sur 1027, 2° Piso, Col. Nochebuena) en la Ciudad de México.

REQUISITOS:

  • Comprobante de haber cursado previamente un Diplomado en Tanatología Básica. (Obligatorio).
  • Llenar solicitud Descargar Formato Excel Descargar Formato PDF
  • Carta de motivos del por qué desea cursar el Diplomado.
  • 2 fotografías tamaño infantil a color o blacon y negro, con su nombre claramente escrito en la parte trasera de ambas fotos.
  • ¡Inscripciones Abiertas! A partir de este momento hasta el día de inicio del diplomado, puede entregar todos sus documentos en la Sede de la Asociación (Insurgentes Sur #1027 2° Piso, Colonia Nochebuena).
  • En caso de no poder asistir a inscribirse a la Sede de la AMTAC, puede realizar su pago por medio de depósito o transferencia bancaria con los siguientes datos:
    • Banco:Banorte
    • A nombre de: Asociación Mexicana de Tanatología
    • Número de Cuenta: 05 85 85 59 70
    • CLABE para transferencia electrónica: 072 180 00585855970 8
  • Una vez realizado el pago enviar la ficha de depósito escaneada al correo electrónico: amtacmx@yahoo.com.mx o por Whatapp al: 55.38.75.25.31 (Asegúrate de que la imagen se vea muy claramente) escribiendo:

  1. Su Nombre COMPLETO 
    Tal como aparecerá en su constancia (incluyendo acéntos). 
    | Nombre(s) | Apellido Paterno | Apellido Materno
  2. Un correo electrónico al cual enviarle su recibo.
  3. Un número telefónico/Whatsapp.

Diplomado en Tanatología Online

DIPLOMADO EN TANATOLOGÍA ONLINE

¡Inicia en el momento que tú lo decidas!


Mayores informes e inscripciones:
http://amt-acmex.com.mx

El arte de envejecer

Curso de Formación Continua en Tanatología

El arte de envejecer

27 de Abril de 2019

Imparte:
DR. FELIPE MARTÍNEZ ARRONTE 

Presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C.

T E M A R I O :
9:00Estudio de la vejez y del envejecimiento
10:00¿Qué es envejecer? ¿Qué palabra describe tu emoción acerca de la edad?
11:30Receso.
12:00Miedos a envejecer
13:00Gerotrascendencia
14:00Clausura, entrega de constancias.


domingo, 24 de marzo de 2019

La psiquiatra Julia García White después de la entrevista. :: JORGE REY/
La psiquiatra Julia García White después de la entrevista. :: JORGE REY 

La psiquiatra reconoce que «las muertes por esta causa han estado muy abandonadas por las autoridades sanitarias» y aboga por no silenciarlas

ÁLVARO RUBIOCáceres
El suicidio siempre ha estado silenciado. Ni datos, ni cifras, ni titulares han abordado el problema por miedo al efecto contagio. Sin embargo, eso ha cambiado en los últimos tiempos. Lo recomiendan los expertos, que destacan la necesidad de proporcionar pautas de actuación a educadores y profesionales sanitarios, así como difundir información que disminuya el oscurantismo y el estigma. «Hablar adecuadamente de ello ayuda a prevenirlo», destaca Julia García White, psiquiatra desde hace dos décadas y coordinadora de Salud Mental del Área de Cáceres del Servicio Extremeño de Salud (SES) desde hace 11 años. Bajo su experiencia asegura que «este asunto ha estado muy abandonado por las autoridades sanitarias e incluso por los propios profesionales».

–¿Cómo llega una persona a pensar en el suicidio?
–Podemos tener problemas en la vida y cada uno los afronta de una manera determinada. Creo que vivimos en una sociedad donde tenemos una escala de valores bastante distorsionada. La frustración y la soledad en ocasiones les lleva a la desesperanza, es decir, al pensamiento de que ya nada se va a solucionar y de que incluso si no están aquí hacen un favor a sus familias.
–¿Qué señales de alerta se suelen dar en este tipo de casos?
–Vivimos en una sociedad en la que la gente se encuentra muy sola y a veces no tiene con quien hablar. Por eso no sólo se puede dejar en manos de los equipos de salud mental este asunto. No hay que olvidar que un porcentaje muy alto de pacientes que se quitan la vida no han entrado en una consulta nunca. Todos estamos obligados a estar pendientes y eso se tiene que llevar a todos los ámbitos. Por ejemplo, si en la escuela hay un alumno con bajo rendimiento académico, que no tiene amigos, suele estar solo y lo ven triste, ya hay señales de alerta importantes y los profesores, al ser menor de edad, deberían ponerse en contacto con familiares y médicos de Atención Primaria.
–¿Qué protocolo se activa cuando existe riesgo suicida?
–Tanto en las consultas programadas como en las urgencias exploramos el riesgo suicida. Ante el mínimo indicio de que una persona puede llegar a realizarlo tomamos medidas. Si solo son indicios se valoran con cierta frecuencia y si el riesgo es real intentamos que la persona ingrese en el hospital.
–¿Además del trabajo en la consulta con psiquiatras y psicólogos, cómo se puede evitar el suicidio?
–Con determinadas políticas. Hay que tener en cuenta que el suicidio provoca el doble de fallecidos en España al año que los accidentes de tráfico. Igual que hay políticas sobre esa cuestión, tiene que haberlas para evitar suicidios. Este asunto debe abordarse como un problema de salud pública.
–¿Qué medidas se tienen que poner en marcha?
–Hay que sensibilizar a la población. Siempre ha habido oscurantismo respecto al suicidio. Seguimos pensando que no hay que hablar de este tema a la población. Incluso algunos profesionales sanitarios que no trabajan en salud mental así lo creen. Piensan que no hay que explorar las ideas suicidas y muchas veces desde otros servicios no se pregunta por miedo a incitar al paciente. Con mucha delicadeza y planteando las cuestiones adecuadas es un tema que hay que explorar. Es nuestra obligación como médicos.
–Hasta hace pocos años los medios de comunicación también han silenciado los suicidios. ¿Hablar de este asunto puede reducir el número en las estadísticas?
–Hay que hablar de ello y los medios de comunicación tienen una importante labor en este asunto. Hay que concienciar a la población para que deje de ser estigmatizante. Estamos tardando mucho en dar visibilidad a los suicidios. Afortunadamente hemos notado que desde hace pocos años algo ha empezado a cambiar a nivel social y político. No se trata de hablar por hablar, sino de concienciar a la población de la importancia que tiene el bienestar psicológico e informar de los recursos que existen cuando una persona está mal.

La familia

–¿Se avisa a los familiares de un paciente cuando existen factores de riesgo o eso choca con el secreto profesional?
–A veces nos sentimos muy solos cuando nos enfrentamos a este problema porque se entra en contradicción con la Ley de Autonomía del Paciente. En ocasiones se dan situaciones complicadas. Intentamos por todos los medios convencerlos de que tienen que ingresar. Si el riesgo es más bajo proponemos una valoración semanal en el equipo de salud mental y de eso estamos pendientes todos los profesionales. Desde psicólogos a enfermeros pasando por los médicos de Atención Primaria, con los que es muy importante el contacto continuo. Si el riesgo es muy alto y pensamos que puede haber un suicidio inminente procedemos a activar el 112. Luego se le comunica al juez que es un ingreso involuntario y el juzgado decide.
–¿Es más difícil asumir la pérdida de un familiar cuando se debe a un suicidio?
–Cuando hay un suicidio los familiares quedan absolutamente devastados, con un gran sentimiento de culpa. Es necesaria la atención a las segundas víctimas, que son los familiares, los profesionales que nos dedicamos a esto y todo el entorno del paciente. El duelo es mucho más complicado porque hay que acabar con el sentimiento de culpa y el estigma asociado al suicidio. Las familias quedan totalmente marcadas y la mayor parte de ellas acaban en nuestras consultas. Un fallecimiento de un ser querido es difícil que se supere sea la causa que sea, siempre queda una cicatriz. Cuando se trata de suicidio el duelo es más complejo y la herida mucho más profunda.

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Qué sabemos de la tanatología?

Por: FRANCISCO FONSECA

La Tanatología tiene su origen en la mitología griega, en la palabra Thánatos, que era la personificación de la muerte sin violencia. Su toque era suave, como el de su gemelo Hipnos, el sueño. La muerte violenta era el dominio de sus hermanas amantes de la sangre: las Keres, asiduas al campo de batalla.

¿Por qué nos cuesta trabajo despojarnos de la vida? ¿No nacemos para morir? ¿No todo es cíclico? El día, la noche, la infancia, la vejez, la escuela, los trabajos, los amores. ¿No es la existencia un ciclo mismo? Por supuesto.

Nos cuesta trabajo despojarnos de la vida porque no lo aprendemos en la escuela, nadie nos ilustra al respecto; pero no ahora, sino ancestralmente, nadie ha enseñado a otro a morir.

Recientemente el ser humano ha tomado conciencia de la importancia del conocimiento de la cercanía de la muerte. Hoy hay tanatólogos por todo el mundo. Tengo una apreciada amiga que reside en Miami, Lucila Canino, dedicada a esta importantísima labor desde la década de los ochentas. Afirma que su especialidad se ubica en la Medicina Paliativa Integrativa en el cuidado al final de la vida. Sus pláticas y conferencias destacan proyectos determinantes como “Caminemos Juntos” y “Vivir hasta despedirnos”. Ha perfeccionado su tesis en el “Acompañamiento y soporte a pacientes en soledad”, porque tal como ella misma lo expresa: “su efecto recorre la Espiritualidad al final de la vida”.

No obstante nos cuesta mucho trabajo entender la muerte. Y sobre todo cuando son seres queridos; no lo comprenderemos jamás mientras no entendamos el paso, el enlace de una vida a otra, el cambio de un nivel de conciencia a otro, con diferente manifestación, o bien, como decía León Felipe: “es un cambio de tren, un pequeño transbordo…”

Recuerdo que hace muchos años leí un artículo que me llamó la atención porque hacía referencia a la curiosidad de varios médicos de un hospital en Boston por conocer el peso material del alma humana. Estos científicos colocaron las patas de las camas de sus pacientes agonizantes sobre unas básculas supersensibles; al momento de morir cada cuerpo pesaba 28 gramos menos. Este descubrimiento me provocó una inquietud que he llevado a lo largo de mi vida, buscando siempre respuestas.

Supuestamente esos 28 gramos menos son una energía que se libera al morir el cuerpo. Y esa energía a la que llamamos alma o espíritu, no se destruye; se libera de su jaula corporal y va hacia algún lado.

Hay infinidad de escritores que han versado sobre el tema. Desde Santo Tomás de Aquino hasta Elizabeth Kübler-Roos, pasando por Sherman, Moody, J. J. Benitez, Viktor E. Frankl, et al.

Jesús de Nazareth decía hace 2 mil años: “el que cree en mí no morirá, sino que vivirá eternamente”. Todos los profetas de las religiones humanas hablan del más allá, léase “otra vida, la resurrección, la reencarnación, era de la iluminación”, etc.

La ciencia, que generalmente tiene puntos de vista opuestos a la religión, ha logrado acercarse un poco más a ese misterio que llamamos muerte. Desde que los médicos empezaron a practicar la resucitación artificial, por medio de masajes, inyecciones o choques eléctricos, se han dado miles de testimonios de pacientes muertos durante varios minutos que al ser vueltos a la vida narran experiencias más o menos similares: un desprendimiento total, una visión general desde lo alto, el paso por un túnel oscuro hacía una luz difusa y brillante, colores y música, y sobre todo una total tranquilidad y paz.

Podría yo escribir muchísimo sobre este apasionante tema que necesariamente nos debe interesar a todos. Sin embargo creo que lo esencial es que sepamos que el momento más importante de nuestra vida es nuestra muerte. Tal vez se oiga descarnado, pero nacemos para morir, y lamentablemente nadie está preparado para ese momento, siendo el más crucial y bello en nuestro devenir.

Lamentablemente hemos sido educados en el temor a la muerte. Yo diría terror. Se dibuja a la muerte siempre vestida de negro, o con las más desagradables manifestaciones. El ser humano rechaza y teme, por naturaleza, lo que no comprende o no conoce. Estos temas son ríspidos para leerse y tratarse; pero deben conocerse.

Estos últimos 2 mil años, el hombre ha vivido inmerso en el oscurantismo y en la falta de información. Ciertamente han sido 20 siglos de descubrimientos y avances en ciertas disciplinas, pero también de destrucción, de guerra, y de pretender acabar con la esencia misma del conocimiento, que es la luz.

Nunca como ahora, el mundo está en el portal de una era nueva, de tecnología avanzadísima, de inventos increíbles, y de una gran espiritualidad.

Hoy la humanidad toda se dirige a pasos agigantados hacia una nueva era de comprensión y de entendimiento. Es justo pues, que conozcamos y razonemos sobre la verdad de nuestra existencia, sobre nuestro paso por este mundo, y sobre una vida infinitamente superior que espera al final.

Premio Nacional de Periodismo 2018