viernes, 19 de julio de 2013

Hablemos de suicidio



Programa: "Diálogos en Confianza" con el tema: "Hablemos de Suicidio" con la participación
del Dr. Manuel Rosales Tristan
(Profesor de los Diplomados de la Asociación Mexicana de Tanatología)





Zita Chao D'Joyce (Ex alumna de la AMTAC) invitada al Programa "Diálogos" de Canal Once con el tema: "Hablemos de Suicidio" (Jueves 18 de Julio 2013).

sábado, 13 de julio de 2013

Diplomado en Tanatología


DIPLOMADO EN TANATOLOGÍA

INICIO:
Matutino: Lunes 4 de Noviembre 2013.
Vespertino: Martes 5 de Noviembre 2013.
Diplomado en TanatologíaLa Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. fue la pionera en México en esta actividad, siendo la Universidad Iberoamericana la primera en avalar un Diplomado en Tanatología en México (1990). Y desde 1988 ha impartido diferentes cursos y diplomados tanto en el Distrito Federal como en diversos estados de la República. La Asociación ha impartido el diplomado a personal del ISSSTE por telemedicina que llegó a 17 estados de la República, también hemos impartido el diplomado en Tijuana, Durango (Capítulo Regional), Morelia (Asociación Michoacana de Apoyo Tanatológico), Chiapas (CRIT Teletón), Querétaro (Capítulo Regional), Mexicali (Sembradores de Vida, A.C.), Celaya (éste último se abrió a petición de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Guanajuato), los dos que siempre hemos tenido en la AMTAC, tanto en el Turno Matutino como en el turno vespertino impartidos en la Sede de la AMTAC.
Solamente estos Diplomados -muchos menos que otros institutos o sociedades -porque no hemos querido abrir Diplomados sin contar con profesores REALMENTE CAPACITADOS en la enseñanza de la Tanatología.
Cada Diplomado tiene un año de duración. Para acreditarlo, se exige obtener un mínimo de 7 en cada materia, puntualidad, participación activad en clases, asistencia de un mínimo de 80% en cada materia; además se les exige una Tesina al finalizar el último módulo.
En nuestros Diplomados en Tanatología, los módulos no son cada materia, sino el conjunto de materias que versan sobre un tema central.
Este diplomado está avalado por la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. y por la Asociación Mexicana de Educación Continua y a Distancia (AMECYD).
OBJETIVO: Capacitar a los alumnos, de una manera profesional y humana, en los diferentes campos de la Tanatología para que hagan realidad los objetivos de la Tanatología: Curar el dolor de la Muerte y el de la Desesperanza, sea a los enfermos terminales o en fase terminal, sea a la familia o sea al que lleno de desesperanza piensa o cometió un acto suicida.
DIRIGIDO A: Médicos (de cualquier especialización), Enfermeros, Trabajadores Sociales, Ministros Religiosos, Psicólogos, Estudiantes, Voluntariado y en general a todas las personas interesadas en la Tanatología.
INICIO:
  • Matutino: Lunes 4 de Noviembre 2013.
  • Vespertino: Martes 5 de Noviembre 2013.
DURACIÓN: 1 Año. El Diplomado está avalado por la Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. (Pionera de la Tanatología en México) y por la Asociación Mexicana de Educación Continua y a Distancia.
HORARIO:
  • MATUTINO: Lunes y Miércoles de 10:00 a 13: 00 Hrs.
  • VESPERTINO: Martes y Jueves de 19:00 a 22:00 Hrs.
CUOTA DE RECUPERACIÓN:
  • INSCRIPCIÓN: $1,200 pesos.
    Si te inscribes antes del 30 de septiembre obtendrás un 50% de descuento en la inscripción al Diplomado ($600 pesos).
    Nota: Una vez realizado el pago de la inscripción no habrá devolución de la misma.
  • MENSUALIDADES: $1,2000 pesos.
SEDE: Asociación Mexicana de Tanatología (Insurgentes Sur #1160,
3er Piso, Colonia Del Valle, México, D.F.).
TEMARIO:
Módulo I:  Aspectos Humanos.
 Módulo II:Psiquiatría y Tanatología.
 Módulo III:Espiritualidad.
 Módulo IV:Proceso de Morir.
 Módulo V:Aspectos Legales de la Muerte.
 Módulo VI:Muerte Clínica
 Módulo VII:El Duelo.
 Módulo VIII:Suicidio.
 Módulo IX:Cuidados Paliativos / Abordaje Tanatológico.
Docentes del Diplomado en Tanatología
Docentes del Diplomado en Tanatología
Profesores del Diplomado en Tanatología
Profesores del Diplomado en Tanatología
REQUISITOS:
  • Llenar solicitud (Descargar formato en Excel) (Descargar formato en PDF)
  • Copia fotostática de su última constancia de estudios.
  • Carta de motivos del por qué desea cursar el Diplomado.
  • 2 fotografías tamaño infantil a color o blanco y negro.
  • Pago de la Inscripción.
    Nota: El pago de la primer mensualidad se realizará dentro de los primeros 10 días de cada mes.
  • ¡Inscripciones Abiertas! A partir de este momento hasta el día de inicio del diplomado, puede entregar todos sus documentos en la Sede de la Asociación(Insurgentes Sur #1160 3er Piso, Colonia Del Valle. Frente a Parque Hundido). en un horario de Lunes a Viernes de 10 a 14 Hrs. y de 16:30 a 20 Hrs.
  • En caso de no poder asistir a inscribirse a la Sede de la AMTAC, puede realizar su pago por medio de depósito o transferencia bancaria con los siguientes datos:
    Banco: Banorte
    Número de Cuenta: 05 85 85 59 70
    CLABE para transferencia electrónica: 072 180 00585855970 8
    Una vez realizado el pago enviar el comprobante por fax al: 55.75.41.95
    o escaneado a: amtacmx@yahoo.com.mx 
Comentarios realizados por exalumnos sobre el Diplomado en Tanatología
Sede: Asociación Mexicana de Tanatología (Insurgentes Sur #1160, 3er Piso, Colonia Del Valle, México, D.F.).

jueves, 27 de junio de 2013

Audio: Elisabeth Kübler Ross, La muerte un amanecer.


"Aunque los lazos materiales desaparecen por la muerte de un ser querido, los espirituales se enlazan más, cu ando nos unimos en la oración" 
Elisabeth Kubler Ross.

lunes, 28 de enero de 2013

Capítulo Regional Querétaro- Diplomado en Tanatología.

Cafe, Huevo y Zanahoria



CUENTOS QUE SANAN

Cafe, Huevo y Zanahoria

http://www.facebook.com/tanatologiamex

Una hija se quejaba con su padre acerca de la vida, los problemas que había, no sabía cómo seguir adelante y cansada de luchar, estaba a punto de darse por vencida, Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro y otro más.


El Padre era Chef, la llevo a la cocina. Lleno 3 ollas de agua y las puso a sobre fuego fuerte, cuando el líquido estaba hirviendo, echó en una un huevo, en otra una zanahoria y en la otra granos de café.
La hija espero con paciencia, preguntándose que estaría haciendo su padre, a los veinte minutos el Padre apago el fuego, y puso la zanahoria en un recipiente, los huevos en otro y finalmente el líquido con granos de café en otra jarra.



- Querida ¿qué ves?
- Zanahoria, huevos y café. (Respondió la hija).



Le pidió entonces, a la hija que tocara la zanahoria, estas estaban “blanditas”.
Luego que rompiera un huevo: este estaba duro.



Finalmente le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba del rico aroma de la bebida, entonces-humildemente la joven pregunto: ¿qué significa esto papa?



-Estos tres elementos (explico el padre), se han enfrentado a la misma adversidad, el agua hirviendo, y cada uno ha reaccionado de manera diferente; la zanahoria fuerte y dura, se tornó débil y fácil de deshacer: El huevo era frágil, la cascara fina protegía su interior líquido, que después de estar en el agua hirviendo su contenido se endureció. Los granos de café transformaron al agua, convirtieron al agua en una rica bebida que te calienta y reconforta.



-¿Qué eres tú? le pregunto el cocinero a su hija, cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿eres zanahoria, huevo o grano de café?.



¿Y Ud. Amigo lector, es como la zanahoria que parece fuerte pero se convierte en débil cuando la adversidad le toca? ¿Es como un huevo cuyo corazón maleable se endurece ante las penas? ¿o como un grano de café que cambia al agua hirviente, al elemento que le causa dolor? El que es como un grano de café , reacciona mejor cuando las cosas se ponen peor.

miércoles, 15 de agosto de 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

El duelo para niños

¿Cómo explicar la muerte a los infantes? Tomado del suplemento ¿Cómo te explico?
de EL UNIVERSAL

Sí, Juanito volvió hoy a la escuela, pero vamos a tener que estar con él hasta que pueda ir superando la muerte de su abuelo.

Frente a distintas pérdidas que sufrimos durante el transcurso de nuestras vidas, es inevitable atravesar por un proceso de duelo.

Cuando perdemos a una persona amada, necesitamos aceptar su muerte e ir desatando algunos de los lazos que nos unían a esa persona para recuperarnos. Y el duelo es la relación frente a la pérdida de ese ser querido.

No podemos evitar que los niños sufran por una pérdida, porque cuando muere un ser querido, el primer golpe por esa muerte es muy fuerte y compromete todos los aspectos de la vida de la persona.

La pérdida provocará, necesariamente, dolor. sin embargo, cada niño vive ese proceso de una forma diferente.

No todos tenemos los mismos tiempos. El duelo es un proceso absolutamente personal y depende de la cultura de la que formamos parte.


- Ya pasó una semana desde que volvió Juanito. ¿Te parece normal que siga triste?

Y así como cada persona necesita sus propios tiempos, es normal que abosrba por un tiempo nuestras energías hasta que va aceptando la pérdida y recobrando las ganas de vivir. Ponernos tristes significa que estamos aceptando la muerte.

El duelo es un proceso normal que no debería ser perturbado.

¿Y después, cómo seguir? Con el tiempo, los niños irán experimentando una progresiva disminución de ese sufrimiento. La experiencia dolorosa se va a integrar poco a poco, como otra experiencia en sus vidas.

No dejará de ser una experiencia importante, pero irá dejando de absorberles toda la atención.

¿Cómo nos damos cuenta de que ese niño comenzó a elaborar su duelo?

Como decíamos, elaboramos el duelo cuando empezamos a pensar en lo que hemos vivido, cuando logramos asimilar la pérdida, cuando podemos hablar, pornerlo en palabras. Así, poco a poco, vamos suavizando el impacto de lo sufrido.

- Matías dejó de hablar. Desde que murió el abuelo estaba irreconocible, no hablaba ni en los recreos. Y en una de esas, Camila dijo que el fin de semana había ido a dormir a la casa de los abuelos.

Entonces yo me acordé de que él también iba y me animé a preguntarle si se acordaba lo que hacía con su abuelo. Se puso a contarme despacito, después se entusiasmó cada vez más y terminaron los dos contándose cosas de los abuelos.

Por eso, dejar espacio para un niño que sufrió una pérdida se exprese y pueda ir elaborando su duelo es importante. Tan importante como tener en cuenta que cada niño tendrá sus tiempos: si en un primer momento, ante el impacto de la muerte no pueden hablar, es bueno respetar el silencio.

Los psicólogos dicen que para estar de duelo, primero se trata de aceptar que hemos perdido algo importante. Se trata de no renegar de ello.

Por eso son escenciales, en cada cultura, los ritos funerarios, los velatorios y los cementerios, como un modo de aceptar esa primera muerte.

Si pensamos en nuestra propia experiencia como menores ante la muerte de un ser querido, además del dolor que sentíamos por esa pérdida, vivíamos ese hecho con mucha curiosidad. Queríamos saber a dónde llevarían a esa persona, si podíamos ir a despedirlo y si podíamos luego ir al cementerio.

Hacer que los niños participen, en la medida de lo posible, de los ritos funerarios, será otra forma de mostrarles que la muerte es algo natural, de lo que se puede hablar.

Si los acopañamos en esos momentos y los hacemos partícipes de la despedida del ser querido, estaremos evitando futuros miedos sobre el destino del que se fue.

Una de las formas de ayudar a un niño a superar una pérdida, entonces, es poder descubrir junto a él qué significaba ese ser querido. En algunos casos será amor, en otros casos, contención, en otros compañía. Por eso, logrando expresar lo que significaba para nosotros, ya habremos transitado gran parte del trabajo del duelo.

martes, 13 de marzo de 2012

Brinda IMSS terapia a pacientes terminales y familiares





Guadalajara, 13 Mar. (Notimex).- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco brinda acompañamiento y manejo terapéutico y psicológico, a través de los servicios de tanatología a pacientes con enfermedades crónicas en etapa terminal, así como a sus familiares.


El médico Geriatra adscrito al Hospital Regional No 180 del instituto en Jalisco, Antonio Kobayashi Gutiérrez, señaló que la tanatología es una ciencia que permite ofrecer una mejor calidad de vida al paciente, aún si las alternativas terapéuticas se han agotado.


Con ello le decimos al paciente no estás solo, estas acompañado no venimos a ayudarte a morir, sino a que te sientas bien?, explicó el especialista.


Indicó que se ha demostrado que los pacientes que reciben este tipo de servicios, mejoran su estado de ánimo lo que a su vez repercute en el sistema inmunológico, ayudando a que responda de mejor manera al suministro de medicamentos para control del dolor.


Señaló que los pacientes geriátricos son quienes aceptan de una manera más fácil ser abordados mediante la Tanatología, dado que el proceso de la muerte es algo natural para ellos.


Refirió que actualmente la expectativa de vida de los mexicanos es entre 70 y 77 años de edad si residen en la zona conurbada, y de entre 65 y 70 si habitan en área rural.

Por su parte, la coordinadora del Curso de Tanatología dirigido a personal de enfermería que se realizará del 28 de mayo al 1 de junio, Laura Selene Villanueva Vaca, indicó que esta rama implica elementos de manejo emocional, psicológico y farmacológico.

Manifestó que el propósito fundamental es que los pacientes puedan asumir, como un proceso natural, la proximidad de la muerte.

Tienen un duelo más llevadero, el familiar recibe orientación incluso en relación con procesos después de la muerte, en el aspecto legal y disminuye la angustia en el paciente, aseguró.


http://sdpnoticias.com/nota/326721/Brinda_IMSS_terapia_a_pacientes_terminales_y_familiares

lunes, 27 de febrero de 2012

Enfrentando al cáncer



Por: XIMENA MARTÍNEZ Y GABRIELA ORTIZ
¡NUNCA HAY QUE PERDER LA ESPERANZA!, LA SALUD EMOCIONAL ES FUNDAMENTAL EN LA LUCHA

Uno de los peores momentos que puede pasar una persona es el saber que tiene cáncer. Enfrentar esta enfermedad no será tarea fácil, y una parte importante del tratamiento es la salud emocional tanto del paciente como de la familia, ya que lo acompañará en la lucha.

El decirle a una persona que padece cáncer no es cosa fácil, y en la mayoría de los casos la manera como tome el paciente la noticia dependerá en gran medida de cómo el doctor le informe sobre el padecimiento, por lo que es indispensable la honestidad del médico el cual nunca debe dar un diagnóstico si no tiene el reporte de patología.

La doctora Alma Georgina Palacios, oncóloga quirúrgica de la Clínica San Francisco, señala que la otra parte es el enfermo, quien deberá estar seguro de lo que tiene, que se lo expliquen con sus palabras, que lo entienda, y subraya que el médico debe ser honesto y el paciente debe confíar en él.

La doctora Margarita Garnier Morga, especialista en terapia familiar y tanatología, nos explica que a los pacientes les toma un tiempo asimilar el diagnóstico, tal vez uno, dos meses o incluso más, y aquí es donde la familia debe ser paciente para no caer en la frustración de la realidad que está viviendo. “En caso de un posible tratamiento, es necesario que el médico explique de manera objetiva y completa de qué trata y la evolución del padecimiento, para que la persona comprenda y pueda planear su vida”.

En caso de no sentirse satisfecho con el diagnóstico o con el médico, el paciente está en su derecho de pedir una segunda opinión, “pero tiene que ser de una persona ética, no debes soltarte buscando médico y médico hasta que alguien te diga lo que tú quieres escuchar”, señala la oncóloga.

La doctora Palacios nos explica que las etapas que enfrenta una persona al momento de recibir el diagnóstico son similares a las que se pasan en un duelo.

1.- Negación, desconcierto e incredulidad: “Esto no me está pasando a mi”, la negación es hasta cierto punto un mecanismo de defensa que nos permite amortiguar el dolor.
2.- Ira y agresividad: “¿Por qué me está pasando esto a mi?”, debido a la angustia de ser protagonistas de un mal se producen reacciones de ira y descontento.
3.- Desesperación y depresión: “Pues ya me dio, ya no hay remedio”, el paciente se siente derrotado y se va haciendo a la idea de aceptar su enfermedad.
4.- Pacto: “Dios, si yo hago esto tú me regresas la salud”, ante la dificultad de afrontar el diagnóstico surge la fase de intentar llegar a un acuerdo, el paciente empieza a hacer pactos y a fijar su esperanza por ejemplo en Dios, pero puede ser en otras cosas.
5.- Aceptación: “Acepto, ya lo tengo, ahora qué hago”, es el momento de actuar y afrontar la realidad.

A pesar de que son muy duras, la doctora aclara que es necesario acompañar al paciente para que pase por todas las etapas y llegue a la aceptación, “es la etapa de esperanza, se le acompañará para un desenlace. La primera meta es la curación, sino vendrá paliar o en dado caso acompañarlo”.

Por su parte, la tanatóloga comenta que tras el diagnóstico “es necesario hacerles notar que nadie tiene la culpa, ni ellos mismos, ni su familia, ni el médico. Después, viene una depresión y profunda tristeza, en donde algunos comienzan a aceptar su vida y lo que está por venir, llaman a sus seres queridos y se despiden; cuando no sucede esto y se quedan en ese estado de enojo, viven el tiempo que les queda enojados y sin paz. Ante cualquier situación, es indispensable respetar la voluntad del enfermo, aunque sea la más dolorosa y el familiar se niegue”.

El apoyo del doctor

Durante su carrera un oncólogo tendrá que dar la mala noticia de un diagnóstico de cáncer alrededor de 2 mil veces, lo cual es una dura carga también para el especialista, sin embargo, los médicos son capacitados durante su carrera para aprender a manejar esta situación.

Lo principal es que el paciente sienta una empatía con su médico, que lo sienta honesto, responsable y humano, porque en él está depositando su confianza. El paciente debe de sentir que a su doctor le importa como persona y no como un número más, y que en un momento de desesperación le puede hablar al médico, “porque el paciente necesita una mano a quien asirse y es duro para el médico, pero lo es más para el paciente”, señala la doctora Palacios.

¿Qué hacer y qué no hacer?

Margarita Garnier señala que no hay nada peor que recurrir a las mentiras, y mucho menos cuando se trata de la salud de un paciente. Aunque la intención sea ahorrarle un sufrimiento, no será así, ya que la persona siente que algo no está bien, además del dolor físico y emocional, e incluso, pueden presentir que van a morir. Sólo dependiendo del padecimiento, es recomendable que se les vaya planteando paulatinamente, pero si es poco el tiempo que le queda, es preferible darle la oportunidad de despedirse, arreglar y decir pendientes o sentimientos. “A cualquiera le gustaría decir adiós a las personas más importantes en su vida, y no es válido que por miedo o porque la familia no quiere informarle, se le niegue este derecho”.

En el caso de los niños, la sugerencia no cambia, pues ellos de igual manera pueden llegar a preguntar “¿me voy a morir?” y no es justo para ellos decirles que no, pues ellos ya lo presienten desde un inicio, sobre todo en casos donde están observando otros compañeritos con el mismo padecimiento y de un día para otro, ya no están. Al mismo tiempo, pueden generar un enojo y empezar con conductas de rebeldía, pues al no saber cómo manifestar eso que sienten, comienzan a ser agresivos o groseros.

Algunos doctores sugieren que cuando el enfermo se encuentra en la fase terminal, se les permita hacer, comer y decir lo que quieran, muy por encima de la opinión del familiar. La tanatóloga Garnier señala que si es una situación donde hay una solución, el tratamiento esté haciendo efecto, sí es comprensible la petición de cuidar de manera específica y precisa al enfermo, ya sea con los hábitos de alimentación u otros como tomar o fumar. Pero en un diagnóstico terminal se vale permitirle hacer lo que mejor le parezca. Si tiene peticiones hay que ver la manera de realizarlas junto a los seres queridos, como ir de viaje, al mar o al bosque; hablar con alguien con quien ha estado distanciado, ya sea por pleitos o azares del destino, ver la manera de que se comuniquen. Si no es posible, se puede dejar una carta, una grabación o video y mostrárselo a esa persona en el momento que lo decida, incluso si el enfermo ya no está.

¿Y la familia?

La oncóloga Alma Georgina Palacios señala que el médico debe respaldarse en los familiares, pero él debe de ser el encargado de dar la noticia al enfermo, nunca los familiares. El especialista tendrá que nombrar a un representarte de la familia, que es la figura más fuerte y la que acompañará al paciente, a la cual se le deberá instruir y darle todas las opciones de apoyo ya que es muy duro acompañar a un enfermo.

El aspecto emocional de la familia en general también es muy importante en la evolución de la enfermedad. Durante las etapas el acompañante también tiene que entender por lo que está pasando el paciente. “Lo primero que debe entender es que no es culpable de seguir vivo, no es culpable de estar sano, y que si está sano es una oportunidad para apoyar al enfermo, pero también debe de tener una vida porque es la única manera de poder apoyar”, señala la doctora.

Al respecto el Instituto Nacional de Cancerología señala que todos los miembros de la familia pueden ayudar, y mejorar el estado de ánimo del paciente. Para esto es necesario una buena comunicación para conocer sus sentimientos.

Por ejemplo, cuando tenemos una conversación no debemos olvidar que nuestros gestos y posturas son importantes, debemos mirarlo a la cara, ponerle atención, no interrumpir, dejarlo que se desahogue, no intentar interrumpir su llanto y apoyarlo con el contacto físico. No emita juicios sobre su estado de ánimo que le hagan sentir culpable, y también es importante que respete su decisión si no tiene ganas de hablar.

La doctora Palacios también señala que el paciente debe de estar abierto a recibir ayuda. “Hay momentos de pedir y de recibir, y cuando tienes un diagnóstico de cáncer es un momento de recibir, de ser tan humilde como para permitir que alguien te ayude y tú como médico debes de ofrecérselo e identificar en que momento está para ayudarlo. Es muy bonito compartir por que cuando incluso compartes tu dolor tu carga es menos dura, hay que vaciar todo lo que tenemos, todos los afectos porque en determinado momento vas a subir sola. Da todo el amor y dile a todo el mundo te quiero, te amo, para que después no tengas que dejar ninguna cosa pendiente”.

El tratamiento

La quimioterapia y la radiación son tratamientos muy dolorosos y cansados, pero en la mayoría de los casos cuando se detecta el cáncer a tiempo son muy recomendables y necesarios para atacarlo.

Es indispensable saber desde un principio lo que se va a presentar, así como también preguntar al médico todas sus ventajas, pues hay quien con el simple hecho de escuchar la palabra “quimioterapia” se niega rotundamente a tomarla. Hoy en día cada vez tienen menos efectos secundarios, pero siguen siendo duros, y hay que entender que será un dolor físico que sólo el paciente podrá sentir, por lo que si decide no tomarlo, de acuerdo punto de vista de la doctora Garnier, es completamente respetable y señala que desgraciadamente, hay ocasiones donde ya no responden a dicho tratamiento y el sufrimiento no disminuye, incluso la calidad de vida va en picada.

Cuando el enfermo recibe este tipo de tratamientos, es importante que comparta con su familia los sentimientos, el miedo, que ellos de igual manera le hagan saber al paciente que están preocupados. Mutuamente se dan palabras de aliento, que van a lograr salir de esta difícil etapa juntos, que van a estar lo mejor posible; nunca recurrir al abandono, sino explicar de ambas partes que es una situación difícil, pero que estarán el uno para el otro.

Una actitud positiva

Aunque se escuche muy difícil, el paciente no debe perder la esperanza, la debe conservar hasta el final. La doctora Palacios señala que siempre se debe tener confianza y preguntar todo lo que se le ocurra, es su vida la que está en juego, no debe de callarse, debe de decir todo lo que siente y si el especialista no le satisface puede buscar a otro, pero dentro de cierta categoría, “si tengo cáncer busco al oncólogo, si tengo un problema cardiaco, busco al cardiólogo, al que es especial para tratar lo que tengo, no se buscan terapias alternativas sino terapias complementarias”.

Las terapias complementarias que recomienda el Instituto Nacional de Cancerología son: meditación, tai Chi, yoga, aromaterapia, terapia artística, caminatas en laberintos, masajes, musicoterapia, reflexología e imagenología.

Sin embargo, antes de empezar a usar una terapia complementaria el paciente deberá consultarlo con su médico, para que éste lo oriente sobre cual es la más adecuada según sus necesidades.

Cerrando círculos

Para finalizar, la oncóloga señala que es bueno cerrar círculos y esto no significa que el paciente se esté dando por vencido.Para muchas personas es un signo de derrota el preparar las cosas para el momento de la muerte, sin embargo, no sólo las personas enfermas deben de prepararse para este momento, ya que nadie tiene la vida asegurada. “Todo el mundo se espera hasta el último momento para hacer las cosas, pero desde antes se tiene que tener todo listo, tener listo nuestro testamento para no dejarle un problema a la familia y además echarle todo el ánimo del mundo. Todos tienen que estar preparados para partir en cualquier momento, esperando durar muchos años, pero la valija ya está hecha”.

EL MÍNIMO DOLOR POSIBLE

Hoy en día existen los cuidados paliativos, y gracias a ellos es posible que estos dolores disminuyan. Si el médico no comenta esta opción, el mismo paciente o incluso un familiar puede preguntar si es recomendable que se lleven a cabo.

El doctor Federico Bernabé García, certificado por el Consejo Mexicano de Anestesiología, Medicina del Dolor y Cuidados Paliativos, los define como los cuidados del paciente con una enfermedad progresiva, avanzada o con poca expectativa de vida, y el enfoque principal es el alivio y la prevención del sufrimiento. La Organización Mundial de la Salud señala además que son los cuidados que mejoran la calidad de vida de los pacientes y sus familias, que enfrentan enfermedades terminales a través de la prevención y alivio del sufrimiento por medio del tratamiento del dolor y otros problemas físicos, psicosociales y espirituales.

“No son una cura, pero sin embargo pueden mejorar la calidad de vida y es posible que se apliquen desde el momento en que se notificó el diagnóstico”, señala el doctor.

Para recibir este tipo de tratamiento es necesario acudir con un especialista en los síntomas, los efectos secundarios y los problemas emocionales de los pacientes, quienes ocasionalmente pueden trabajar en equipo con el médico que está llevando el caso, así como los demás doctores involucrados.

“En ocasiones llega un momento donde ya no hay más cirugías, quimioterapias u otros tratamientos que ofrecer al paciente, y es ahí cuando se debe brindar mayor atención y cuidados, intentando que se mantenga activo e independiente, con una mejor calidad de vida”.

El doctor advierte que en estos casos se considera a la familia de una manera incondicional, como si ella y el paciente fueran uno mismo, y por lo tanto se requiere de un Cuidador Personal, el cual no siempre es un familiar. Dicha persona se ocupa de cuidar y acompañar al paciente, y es clave para lograr mejorar su calidad de vida. Estos cuidados son continuos y dependen de las necesidades del paciente, y en caso de morir, se prolongan hasta que la familia haya superado la etapa del duelo. Lo importante es ofrecer una vida sin dolor, sin sufrimiento y respetando sus deseos hasta el último suspiro.

CÓMO SOBRELLEVAR EL DUELO

La doctora Margarita Garnier Morga, especialista en terapia familiar y tanatología, nos explica que los niños a partir de los 5 años comienzan a conceptualizar la muerte como lo que es, a esa edad o más pequeños no lo entienden por su joven maduración neurológica. En ocasiones cuando viven la muerte de sus abuelos o de algún hermano, se preguntan “¿Va a seguir dormido? ¿Cuándo va a despertar?” el trabajo de los padres o tutores es muy importante para ayudarles a entender que esa persona no va a regresar, incluso es recomendable que a pesar de su corta edad asistan al sepelio y entierro, para que quede un poco más claro el hecho de que el cuerpo no saldrá de ahí, y aproveche para despedirse de ese ser querido.

Cuando son un poco más grandes, comienzan los berrinches, incluso pleitos sin que los papás lo noten, dejan de comer u orinan en la cama. Todas estas son respuestas inconscientes de enojo y rebeldía ante algo que les fue inevitable impedir.

Una manera de que los niños expresen sus sentimientos sin decir una palabra es por medio de juegos, escribiendo cuentos o dibujando, y de ahí partir para trabajar con el niño durante el duelo.